Los pies de la memoria (real o inventada)

A, 15 de abril: La Tierra antes de la existencia del ser humano.
B, 22 de abril: La Tierra después del ser humano.
A, 29 de abril: Rosas de piedra.
B, 6 de mayo: El don de la ignorancia.
A, 13 de mayo: Perdidos en un cuento.
B, 20 de mayo: Los lunes.
A, 27 de mayo: Llegas tarde a tu tiempo.
B, 3 de junio: Nunca estuve aquí.

miércoles, 25 de marzo de 2009

APRENDER

¿ Por qué el mundo es así?
Así, tal y como suena, esta pregunta no me dice nada la verdad. La he escuchado tantas veces...El mundo es como cada uno quiera que sea. Cada uno pinta el mundo que quiere y se rodea del ambiente que quiere...
Eso creia yo hace un tiempo, pero desde que le conocí, no pienso lo mismo.
Se trata de un joven moreno, de ojos oscuros, con una mirada penetrante, una mirada que te llega al alma, una de esas miradas imposibles de olvidar.
Si su estado de ánimo es bueno, con solo mirarle te alegra el día, pero si no es así, no pudes evitar compartir su dolor.
Únicamente tenía que fijar su mirada en mí, tan solo con eso yo podía ver cualquier cosa, imaginar increibles paisajes, ¡podía volar!
Cuando estaba con él, perdía la noción del tiempo. Las horas parecían segundos, segundos que pasan en un abrir y cerrar de ojos.
Aprendí muchas cosas de ese muchacho. Él me enseñó a permanecer con los pies en el suelo, el me mostraba la realidad como si abriera una ventana en sus ojos, una ventana en la que yo veía con forma y color todas y cada una de sus palabras.
Conseguí subir otro peldaño más en mi vida, conseguí llegar a tener sentido común, a no ser una niña estúpida que piensa que el mundo es de color rosa que puedes colorear y llenar de luz cuando quieras.
Su vida había sido muy dura. Él tuvo que aprender desde bien niño a cuidarse solo. Sus padres murieron cuando él tan solo era un niño.Él sabe lo dura que es la vida. Lo ví en sus ojos, en sus gestos, en su cara...
No siempre puedes rodearte de personas agradables, que sean buenas y amables contigo. No siempre puedes tener el cariño de una madre, que te mira, tan tierna... O el de un padre, tan protector. No siempre puedes comprarte chucherías los domingos con un euro de paga que tu abuelo te da, mientras te sube a sus rodillas y te da un beso dulce en la mejilla con una sonrisa de oreja a oreja.
¡ Él me lo enseñó! Él era...indescriptible. Fué, sin duda, mi mejor prefesor, con el que más aprendí. Aunque él no tenía ningun recurso ni herramienta, y el único colegio que había era aquella plazuela, en la que mi pupitre era un gran banco de madera y mi pizarra, su mirada. Aprendí todo lo que verdaderamente importa. Aprendí que hay agostos y diciembres, viento y calma, nubes y sol. Aprendí que el mundo no siempre es bueno contigo.

2 comentarios:

Esther Rodriguez dijo...

Ohh!!K sincero!!K bonito!!

J. A. Sainz dijo...

Felicidades: un gran texto.