Los pies de la memoria (real o inventada)

A, 15 de abril: La Tierra antes de la existencia del ser humano.
B, 22 de abril: La Tierra después del ser humano.
A, 29 de abril: Rosas de piedra.
B, 6 de mayo: El don de la ignorancia.
A, 13 de mayo: Perdidos en un cuento.
B, 20 de mayo: Los lunes.
A, 27 de mayo: Llegas tarde a tu tiempo.
B, 3 de junio: Nunca estuve aquí.

lunes, 15 de junio de 2009

¿Nunca estuve aquí?

Jenni se acercó a Halcon con furia. Los tres le odiábamos desde luego pero fue ella la que se lanzó. Finalmente llegó adonde estaba él y, sin cortarse, le introdujo fuertemente su pie en la entrepierna. Perplejos, tanto ella como nosotros, entramos por la majestuosa puerta del edificio mientras Halcon se retorcía de dolor en el suelo.

Ni siquiera habíamos terminado de atravesar el umbral cuando unas diez armas de fuego nos apuntaban. Todo sucedió a gran velocidad. Tan pronto como empezamos a correr por un pasillo se oyeron los disparos y algunos gemidos de nuestros perseguidores. Aunque los tres nos esperábamos un recibimiento parecido estábamos sorprendidos por la información que manejaba Casius, que ya había ordenado a sus hombres darnos la bienvenida con un enorme arsenal de armas. 

El pasillo era estrecho. Solo podíamos ir en fila india a toda prisa, intentando despistar al gran número de personas que nos perseguían. Tamma giro bruscamente a la izquierda varias veces por lo que estábamos completamente desorientados. Por fin el pasillo se ensanchó. Notamos la presencia de gárgolas de piedra a ambos lados de la pared. El rostro de esas gárgolas era amenazador. Parecía que si se miraban demasiado tiempo acabarían explotando en un mar de escombros.

Al final del pasillo había una puerta entreabierta. Sin pensar entramos en la sala la cual, afortunadamente estaba vacía. Nada más entrar, cerramos la puerta con una vieja llave que había encima de una mesa. Jenni se guardó la deteriorada llave en el bolsillo y se acercó a la siguiente puerta.

La puerta se abrió de par en par e inundó de polvo la pequeña estancia. Detrás de la gran nube de polvo se podía vislumbrar una enorme figura de cabello negro que nos observaba con satisfacción. Casius se acercó más y más hasta que se hicieron visibles sus pequeñas cicatrices que le invadían el rostro. De repente sus ojos se fijaron en mí y dijo con gran satisfacción.
       - Bienvenido Yahim, hijo de Danna y único heredero de las Rosas de Piedra.

La verdad puede ser dolorosa y clavársete en lo más hondo de tu alma. Algo tan sencillo que jamás me lo hubiera planteado. El hombre al que yo consideraba el más ruin y despiadado de todos los tiempos no era otro que mi padre. Aquel padre con el que yo había soñado tantas veces, y al que había añorado tanto. Ahora esos sueños habían perdido todo el sentido y la verdad se me clavó tan fuertemente que no podía respirar. Solo podía resignarme ha quedarme ahí, de pie, como si los demás nunca hubieran estado allí, contemplándome como lo estaban haciendo. Lo inimaginable se había hecho realidad. Mientras mi cuerpo continuaba en su postura inicial, mi mente volaba muy lejos, tan lejos como si fuera ella la que nunca hubiera estado ahí.





Perdidos en un cuento

La insólita frescura que desprendían las olas. La tenue melodía  que formaba la brisa. La inmensidad del mar extendiéndose ante nosotros. La delicada arena que acariciaba nuestros pies. Era como si no fuera real. Una realidad confusa; tanto como para no creértela.

El típico paseo marítimo rodeado de luces se vislumbraba desde allí. Tanta gente ajena a esto. Tantas personas que no saben que se siente. Eso si que parecía imposible...

Confuso alcé la vista hacia el cielo. Las estrellas tenían una belleza inusual aquella noche. Ya lo había olvidado todo. Me había separado de mi camino y ya sería muy difícil volver a él. Lo peor de todo es que, además de alejarme de mi camino había dejado atrás también a Jenni y a Tamma. Ahora solo estábamos yo y una oscura figura que desprendía una extraña sensación de bienestar.

A pesar de mi enorme curiosidad no me atrevía a mirarla a los ojos. No hubiera hecho falta. Estaba seguro de que ese ser no era maligno. El simple echo de estar a su lado era simplemente delicioso. Una sensación que no había experimentado en toda mi vida.

Volví la vista de nuevo al paseo marítimo y me quedé petrificado. Las nubes que se elevaban por encima del pueblo formaban las dos caras de mis amigos. En cada una había una expresión de profunda agonía. Aterrorizado bajé la vista y miré por primera vez en toda la noche aquella figura. Un escalofrío recorrió todo mi cuerpo. Mis ojos reflejaban una cara. Una cara normal con una radiante sonrisa. Pero en esa sonrisa percibí el mal. Algo tan maravilloso como una sonrisa era el símbolo de una increíble maldad. 

Entonces lo entendí todo. Entendí por qué estaba allí. Comprendí a qué se refería el anciano cuando me previno. Y entendí porque estaban allí aquellas fantasmagóricas caras de mis amigos. Mi propia mente me había encerrado aquí. Necesitaba encontrar el modo de salir. Salir de allí y continuar mi camino hacia el Templo de Danna. Tal vez Casius creyó que sería los bastante tonto como para no darme cuenta. Así tendría el tiempo suficiente para llegar al templo antes que yo. Pero no podíamos quedarnos en ese lugar mis pensamientos y yo. Teníamos otras cosas que hacer antes que estar allí, perdidos en un cuento



LA TIERRA ANTES DE LA EXISTENCIA DEL SER HUMANO

Algunos dicen que el planeta fue creado por un dios muy poderoso, otros que fue por una gran explosión que hubo en el espacio, pero de lo que no cabe duda es de que este planeta ha cambiado mucho desde entonces. todo empezó con la formación de una pequeña célula y de ahí a una gran variedad de especies. Hace millones de años convivieron en armonía reptiles, aves, peces e insectos, todos de un tamaño muy superior al que presentan ahora. No existían los mamíferos, todos eran ovíparos. Las plantas también tenían unas grandes dimensiones y de muchísimos tipos.
Años después se congeló todo el planeta y pasados miles de años todo volvió a la normalidad. Aparecieron las nuevas especies de seres mamíferos. Los reptiles fueron evolucionando poco a poco, así se formaron los primeros. Algunos no evolucionaron mas, pero otros siguieron su proceso evolutivo y llegaron a ser los primeros seres bípedos. Se dice que justo antes de los seres humanos, en el proceso evolutivo, se encuentran los monos. La verdad es que son los animales que más se parecen a nosotros en sus actos.
A mi, personalmente, me hubiese gustado conocer el mundo en estas épocas para poder ver a todos los seres vivos que ahora no existen.

domingo, 14 de junio de 2009

NUNCA ESTUBE ALLÍ

Nunca estuve allí, no quería estar allí, no podía ser...
Tenía la boca seca y me pesaban los párpados, no podía abrirlos. Escuchaba voces que hablaban a mi alrededor, ¿eran dos? No. ¿ Eran tres personas? No , no, no estaba segura, sólo les oía hablar. -¡Que pena!- decían. ¡Tan jóven! ¡Qué mala suerte! Una vida estropeada.
Pero ¿ de quién estaban hablando? ¿No se daban cuenta de que escuchaba? No, no se daban cuenta porque yo no podía abrir mis ojos, no podía decir ni una palabra. Intenté mover un dedo, puse todo mi empeño pero era imposible. Mi mano, como toda mi persona, estaba totalmente pegada a la cama. Oía ruidos, muchos ruidos. Eran pitidos, zumbidos, vocecitas, resoplos continuos, no se... fuera lo que fuera me estaba poniendo muy nerviosa. Me volvían de un lado para otro, parece que me estaban lavando, si, porque yo sentía el agua correr por mi cuerpo. ¡Pero no podía ser! ¿Lavandome? ¿Por qué? No...¿Cuánto tiempo llevaba ahí?
- Qué jóven.
- Pobre chica. ¿Se quedará así para siempre?
¡No! ¿Cómo me iba a quedar así para siempre? Si yo estaba despierta, estaba escuchando todo lo que decían, todo lo que repetían una y otra vez, siempre lo mismo. ¡No!
Me tengo que mover- pensaba. ¡Me tengo que mover! Y cada minuto sentía mas angustia, mas desazón... Sentía como si de un momento a otro fueran a darme por imposible y a dejarme de lado, como si ya no existiera, como si ya no sintiera, como si ya no viviera.
Mi corazón se aceleraba, cada vez más y más. Parecía como si se fuera a salir del pecho. Cada vez me ponía más nerviosa porque el tono de las vocecilla iba aumentando, cada vez escuchaba mas pitidos, mas temblores... ¡ Quiero despertar!- gritaba dentro de mi cabeza.
No se cómo ni por qué, pero sentí un fuerte calambre en los párpados y esta vez fue la definitiba. Ya no es que quisiera abrir los ojos, esque si no los abría me estallaban. Y los abrí. Solamente veía caras estrañas, desconocidas, con los ojos abiertos como platos, como si estuvieran viendo un milagro. Pero enseguida apareció mi hermana, y seguidamente mi padre y mi madre y...todos sobre mi, abrazandome llenos de alegria mientras yo, totalmente anonadaa y perdida, luchaba por mantener los ojos abiertos, después de cinco meses con ellos cerrados.

sábado, 13 de junio de 2009

NUNCA ESTUVE ALLÍ

Sandra es una niña que vive en un pequeño pueblo de montaña.
Y en invierno solo tiene una amiga, Eva, porque las demás viven en la ciudad y solo van al pueblo en verano.
Los padres de Sandra son los típicos padres a los que no les gusta salir a ningún sitio, están todo el día metidos en casa, nunca van de vacaciones...
A Sandra cuando era más pequeña esto no la importaba, pero ahora ya ha cumplido los 14 años y únicamente ha salido del pueblo con las excursiones del colegio.
Eva tampoco solía salir del pueblo pero ya lleva dos años que se va dos semanas de vacaciones, y esto a Sandra le da mucha envidia.
Cuando llega agosto vuelven todas sus amigas y cuentan como han vivido sus vacaciones y lo bien que se lo han pasado.
Este año Eva volvió contando su experiencia al viajar en un crucero, se recorrió todo el Mediterráneo, conoció mucha gente nueva, hizo muchos nuevos amigos...
Cuando sus amigas contaban esto a Sandra la daba mucha envidia y siempre pensaba lo mismo “ yo nunca he estado allí”...
Pero este año, después de mucho insistir a sus padres para irse de vacaciones, por fin lo ha conseguido y la han prometido ir una semana a la playa.

viernes, 12 de junio de 2009

LUNES

El lunes...para Marcos era el peor día de la semana.
Marcos es un chico de siete años que vivía en un pequeño pueblo con sus padres.
Tardaba en ir al colegio 15 minutos andando, pero siempre iba acompañado de su madre, excepto los lunes, porque ella tenía que trabajar.
Para llegar al colegio tenía que pasar por delante de una casa que estaba abandonada.El tenía miedo a esta casa.Cada vez que pasaba por delante, le parecía oír ruidos extraños, su madre le dijo que no tenía porqué tener miedo, pues era una casa normal. Marcos decidió ponerla un nombre...y la llamó “la casa encantada”. A pesar de lo que dijera su madre, él seguía teniendo miedo, pues creía que en esa casa habitaban fantasmas.
Un lunes cuando pasaba por delante, una voz le dijo:
-¡Hola!
Marcos muy asustado al no ver a nadie, salió corriendo hasta el colegio.
La mañana se hizo larga... pero por fin llegó la hora de regresar, y volver a pasar por delante de “la casa encantada”, pero cuando ya estaba llegando vio que un niño de su edad jugaba en la puerta, Marcos se acercó, el niño le miró y le dijo:
-¡Hola!, ¿te ha pasado algo?, esta mañana te he saludado y has salido corriendo...¿a dónde ibas?
El chico se acordó de lo sucedido por la mañana, y se dio cuenta de que era él el que le había hablado.
-Bueno...verás...es que...tenía que ir al colegio y llegaba tarde- mintió Marcos.
¿Y tu que haces aquí?-continuó.
Me acabo de mudar...¿quieres jugar conmigo?
Marcos aceptó.Estuvieron un rato jugando y después el niño decidió enseñarle su nueva casa.Le gustó mucho y desde este día ya no iba solo al colegio los lunes porque su nuevo amigo le acompañaba y además ya ha dejado de tener miedo a esa casa.
Marcos nunca le dijo a su amigo lo que sentía al ver su casa...

UN ROBO

Era una tarde de domingo, Soraya regresaba a casa después de pasar el fin de semana en su pueblo natal, en casa de sus padres.
Era una chica de diecinueve años, que estaba trabajando en una tienda de ropa y vivía con una amiga en las afueras de Madrid, a pesar de que no la gustaba la ciudad.
Su compañera de piso, Isabel, también había salido a visitar a su familia el fin de semana, por lo que la casa estaba vacía desde el viernes.
Cuando Soraya llegó, vio la puerta de su piso entre-abierta, y supuso que Isabel habría llegado antes y se había olvidado cerrarla, no le dio mayor importancia... entró en la casa y lo que se encontró no le gustó nada, estaba todo destrozado, los muebles tirados por el suelo, un montón de estanterías vacías...
Soraya, al ver todo esto, fue corriendo a ver si estaba la televisión, el DVD,el ordenador... y algunos ahorros que habían dejado en la casa.
Al ver que nada de esto estaba en su sitio, se echó a llorar desconsolada.
Al cabo de un cuarto de hora llegó Isabel, que al ver a Soraya llorando fue corriendo a preguntarle qué había ocurrido.
Ella se lo contó entre lágrimas, y después fueron a denunciar lo que para ellas había sido su primer robo.

Nunca estuve aquí.

Miré a mi alrededor en cuanto desperté. Estaba en el suelo, me dolía todo, y la sala estaba sumida en la oscuridad. Cuando mis ojos se acostumbraron a la penumbra vi una pequeña mesa de noche sobre la que reposaba un reloj luminoso. Presioné una tecla y comprobé que pasaban las seis de la madrugada del 29 de Febrero. Sonreí hacia mis adentros. Al menos, sólo tendrán que recordar el día de mi muerte cada cuatro años, pensé.
No quise levantarme del suelo, así que gateé hasta la puerta e intenté abrirla, con éxito para mi sorpresa. Escuché unas voces que venían de la planta de abajo, y pude ver cómo las primeras luces del día se filtraban por los ventanales del pasillo. Recorrí de puntillas el espacio que me separaba de esas voces. Aun sabiendo que nada podría salvarme, quise conservar las horas que me quedaban, y necesitaba discrección.
-Saldremos en una hora -susurró una voz femenina.
-No, ahora... ahora, por favor. Vámonos -aquella voz sonaba sollozando, al borde del llanto.
-Está bien, trae tus cosas. En cuanto haya recogido, ¿vale? -la mujer terminó su frase en un suspiro cansado.
-Bien, bien...
Unos pasos torpes se acercaron hasta el lugar donde yo me hallaba. La voz sollozante pertenecía a un joven de unos veinte años que jugaba de forma nerviosa con su pelo, y hablaba para sí mismo. Paró dos metros delante de mí, y por un segundo pensé que me había visto, pero era imposible. Mi escondite detrás de aquel armario era infalible. El joven se balanceaba al tiempo q chasqueaba los dedos, susurró y continuó su camino. Pensé que padecía algún tipo de autismo, y recordé lo que me habían contado de aquella familia, así que debía ser Dorian. Continué mi camino y frené antes de llegar a la sala donde había oído las voces. La misma que había susurrado cuando yo espiaba sonó fuerte y clara en mi espalda, sobresaltándome.
-Pensé que el sedante duraría, como mínimo, hasta el amanecer -dijo. Yo no respondí.
Pasaron varios segundos hasta que la mujer supo interpretar mi silencio.
-Mira, yo me tengo que ir, y me ordenaron que te entregara de forma fácil. Despierta no me parece que sea fácil matarte, ¿no crees? Y tienes que estar viva para que ellos te maten, así que me acabas de estropear el plan.
Mientras ella hablaba, tomé un jarrón, y cuando terminó su discursito, lo estallé en su cabeza. Cuando cayó al suelo, me pareció muchísimo menos amenazadora. No sabía qué hacer entonces. Había asumido que estaba perdida, sin escapatoria. Pero ahora.. nada me retenía. Volví hacia mi escondite en el armario y encontré al joven autista, mirándome. Llevaba una maleta en la mano, y me la tendió.
-Nunca... nunca estuve aquí -tartamudeó. Dorian me inspiraba una infinita confianza, no sabría decir el motivo.
-¿Qué? Dorian, ¿qué has dicho?
Él me señaló, indicando que cogiera la maleta. Sin dejar de chasquear los dedos, se señaló a sí mismo y lo repitió: "nunca estuve aquí". Acto seguido me señaló a mí.
-Nunca estuviste aquí -repetí. Él negó, y entonces lo comprendí. Era mi salvación -Yo nunca estuve aquí. Yo no he estado aquí.
Asintió, satisfecho. Se acercó a la figura que se hallaba tendida en el suelo y se sentó a su lado, balanceándose. Tomó entre sus manos los cristales del jarrón, y vi cómo se le clavaban mientras yo salía por la puerta trasera. Aquel muchacho sabía mucho más de lo que nadie imaginaba, y yo le debía mi vida.
Cuando me alejaba por la carretera también pude ver un camión negro. El transporte de los que iban a ser mis asesinos.

DEMASIADO TARDE


Me siento torpe, como si corriera sobre arena mojada. Soy incapaz de mantener el equilibrio sobre el cemento. Tropiezo varias veces, y en una ocasión casi me caigo. Tengo varios rasguños en las manos de apoyarme en la acera para amortiguar la caída. Me levanto corro otros pocos metros y me tambaleo para volver a caerme. Pero no puedo rendirme solo dos calles mas y entonces...

Sigo corriendo, jadeando, con el rostro empapado de sudor, ya no siento las piernas, el sol me quema la piel, me siento vulnerable.

Por fin doblo la última esquina justo a tiempo para ver desaparecer el autobús al final de la calle. El mundo se viene abajo. Ya nada importa, ya todo da igual, todo es inútil, todo ha acabado...

No puede haber acabado. ¿Cómo he podido permitir que pasara ésto? ¿Por qué no me di cuenta antes? Pero ya da igual, la única razón de mi existencia se aleja más y más a cada segundo que pasa... ¡He fallado y ya no hay nada que pueda hacer para evitarlo! Es demasiado tarde.

Noto como mis ultimas fuerzas me abandonan, la calle se desdibuja a mi alrededor. Me estoy hundiendo poco a poco en el océano de dolor que una vez fue mi mente, mi conciencia, mi corazón... pero ya no saldré a la superficie............

Llegas tarde a tu tiempo...

¿Cuántas veces no hemos querido retroceder en el tiempo y rectificar?Puf.....muchísimas ¿verdad?...quizás deberían inventar una máquina del tiempo a nuestra disposición y poderla utilizar en los momentos más trágicos.

Decisiones absurdas, equivocadas, fuera de contexto...situaciones embarazosas...¿os imagináis poder prescindir de todo esto? sería genial pero claro...puede que perfecto y lamento deciros que el mundo no está hecho para la perfección.

Principalmente porque nosotros, los humanos, no lo somos y nunca llegaremos a serlo, además, el equivocarse ayuda a mejorar y a cuidar pequeños detalles, a madurar y formarte como persona, pero lo que sí es cierto es que a veces la experiencia es dura y cruel.

Pensad en las veces que os habréis dicho a vosotros mismos :"si pudiera retroceder..." al oír: "demasiado tarde; lo hubieras pensado antes"...¡¡¡Pero por Dios!!! que todos somos humanos y tenemos el derecho a equivocarnos.¡Cuánta injusticia repartida por el mundo! jajaja...es triste pero es así; el ser humano está destinado a los reproches y a la equivocación.¿Puede que evoluciones hacia la perfección?Lo dudo...

¿PREPARADO PARA RECTIFICAR?

jueves, 11 de junio de 2009

¿ÉSTE ES NUESTRO FUTURO?




No puedo respirar. ¿Qué pasa? ¿Por qué hace tanto calor? ¿Qué es esto? Abro los ojos y me encuentro en un lugar extraño, desconocido, inhóspito. ¿Qué hago aquí? Yo no debería estar en este desierto rojizo. No es aquí donde me han enviado. ¿Dónde esta mi ciudad?, ¿donde están las nubes?, ¿dónde están los seres humanos?
Mire a donde mire me encuentro mas que arena rojiza, escombros, polvo, soledad y la desagradable e insoportable sensación de que el aire desaparece antes de llegar a mis pulmones. Miro al cielo y suelto un grito ahogado, pero este se rompe antes de poder salir de mi boca. ¿Dónde esta el cielo que yo conocía? El firmamento que supuestamente debía ser azul es de un color amarillo anaranjado y se distinguen algunas estrellas; pero lo que más destaca es una enorme esfera roja en el cielo. ¿Es posible que sea el Sol? ¿es posible que este sea el planeta Tierra en el que crecí?
Mi pecho me duele, mis pulmones duelen, mi piel arde como si se encontrara sobre una parrilla. Por favor que esto pare, ya no puedo pensar, ya solo espero, quiero, deseo, ruego que esta tortura acabe. Quiero morir, morir lo antes posible. Ya no recuerdo quien soy, pero que por favor alguien ponga fin a ésto.
Por fin despierto en mi cápsula de teleportación. Fuera se oyen gritos, exclamaciones, hay un gran alboroto. Por fin se abre la puerta y puedo salir para tratar de huir de la pesadilla que acabo de vivir. Pero fuera me encuentro a todos los compañeros de mi equipo mirándome con expectación. Me formulan preguntas como ¿qué has visto?, ¿cómo era?, ¿a quien has visto? ¿has hablado con alguien? Pero ignorándoles salgo del laboratorio con mirada ausente ignorando los numerosos interrogantes de mis compañeros. Lo único que puedo pensar es: si es esto lo que nos espera, más nos vale que haya otra vida después de ésta.

...Los lunes...

Es domingo por la tarde y ya veo como se pasa sobre mi cabeza el nubarròn del aburrimiento y el mal humor.La tormenta del lunes se acerca en el horizonte y no hay escapatoria.
Entonces se apodera de mi el estrès y empiezo a organizar torpemente la larga lista de actividades que me esperan.Los lunes son desconcertantes,la mente no trabaja al mismo ritmo que cualquier otro dìa y sin embargo suele ser justamente el lunes cuando tienes que hacer ese examen tan importente ò tienes que entregar algùn trabajo.El problema es que durante el fin de semana te has olvidado por completo y de repente, en cuanto pones los pies en el pasillo del instituto, la mente recupera la lucidez y te envìa toneladas de datos, que suelen ser sobretodo las cosas que deberìas haber hecho y claramente, se han quedado sin hacer.
Debe ser que los lunes y nuestra mente estàn confabulados para torturarnos sin compasiòn.
¡¡Odioso dìa que es el lunes!!! pasa lento como un caracol, es como si el tiempo se fuera a quedar parado en esa seis horribles horas de instituto....
Menos mal que todo cambia cuando llega el verano, que es el ùnico que pone en su sitio a los lunes y los iguala al resto de los dìas de la semana.Durante este corto perìodo de tiempo pierde su poder amenazante y nos una tregua.

miércoles, 10 de junio de 2009

La triste realidad

Me arrastro vagamente por las calles en busca de algo que llevarme a la boca, cualquier cosa. Yo antes no era así, un ``despojo social´´ como algunos me llaman. Mi día a día transcurre ajeno a la sociedad, ajeno al mundo. La gente me dedica miradas que se mezclan entre pena y pasividad, falsas miradas. Todos los días sufro una extraña sensación de soledad porque a pesar de estar rodeado de gente, me siento extremadamente distante a ellos. A mi mente acuden recuerdos que irrumpen en la oscuridad de mi subconsciente, mi familia si se le puede llamar así ocupa gran parte de ellos. Todavía recuerdo el día de mi transformación, el día en el que el mundo me dio la espalda. Tras despedirme de mi trabajo llegué a casa y mantuve una discusión con mi pareja y me echó de casa. Me dirijo a donde siempre, pero esta vez con una razón diferente; tumbado en la vía del tren intento poner fin a mi sufrimiento, un sufrimiento inadvertido porque para todo el mundo yo nunca estuve aquí...

martes, 9 de junio de 2009

¿QUIÉN NO TEME A UN LUNES?




"¿Quién no teme a un lunes? El que no teme a un lunes no teme a Dios"; eso decía mi bisabuelo allá por 1930. Hoy en el siglo XXI muchos ya no temen a Dios, pero seguimos temiendo a los lunes.
Esa es una realidad de la que nadie escapa. Después de una semana entera de trabajo, estudios y esfuerzo, cuando ya llega el fin de semana y crees que ya no puedes más, siempre tiene que volver el lunes. Después del domingo siempre viene el lunes. Una semana se acaba para dar paso a otra, y a otra, y a otra... Nunca se acaba, por mucho que nos esforcemos jamás podremos escapar de este circulo vicioso que son las semanas.
¿Cómo pueden llegar a cundir tanto? Si lo piensas solo son más y más secuencias de siete días, pero siempre lo mismo, siempre se repiten. Ésto es como una serpiente que se muerde su propia cola; por algo sera éste el símbolo de infinito.
Que razón tenia mi bisabuelo. Seguro que Dios, por muy poderoso que sea, tampoco puede escapar del interminable ciclo de las semanas.

viernes, 5 de junio de 2009

LOS LUNES

Para mí hay dos tipos de lunes que los considero de formas muy diferentes, ya que unos sí me gustan y otros no.
El primer tipo de lunes es igual al otro pero se diferencia de él en el aspecto de que en este tengo que asistir al instituto y el otro no. Además en este lunes estoy muy cansado del fin de semana y por la tarde los profesores nos mandan muchos deberes.
El segundo tipo de lunes es el bonito y típico de verano en el que te pasas toda la mañana y la tarde sin hacer nada o bien tomando el sol o bañándote alegremente con tus amigos. Es realmente relajante pasar días sin tener que preocuparte de exámenes y lo mejor aún es el no madrugar.
Los dos lunes son iguales, la diferencia que más me molesta es que en un lunes me divierto mientras que en el otro me aburro.

miércoles, 3 de junio de 2009

Nunca estuve aquí.

Mira estoy harta. En mi puñetera casa discusiones a todas horas, secretos, qué pasa, ¿no soy nadie o qué? Pues parece que no. Odio tus gritos, tus malditos gritos, ¡LOS ODIO! Sé que estás orgullosa de lo que para mí son tus mierdas, pero déjame en paz, cállate de una vez.
Mis amigos...Qué dios, ¡qué escoria! Pensando siempre en vosotros mismos, todos no...Sólo tú. Es que estoy harta, no tienes en cuenta a los demás, solo tú, tus jodidos problemas, tú, tú, y tú...Y luego vienes poniendo esa odiosa voz de falsa, esa de la que tanto haces uso para que todo el mundo crea que eres una maldita santa, y no, no es así.
Y yo siguiéndote, pero ya estoy harta, no me voy a callar, es que no, no puedo. Falsa, falsa, ¡falsa! No puedo ocultar mi odio, ni quiero, porque estoy hasta arriba tus mentiras, de tus excusas, de siempre la misma historia, que estoy hasta las narices de que seas así y yo así no aguanto. Ni yo, ni quién tú ya sabes...
Te crees muy lista, y en verdad lo eres, y me das un asco tremendo...Porque vas de buena, pero eres una falsa, la reina de la contradicción, lo peor entre lo peor...Cómo he podido confiar en ti desde pequeña, si ya me robaste entonces...Y ahora me vuelves a robar confianza y respeto...
Te pido un favor, déjame en paz, déjame que me voy con la única persona que me comprende... De verdad, me he cansado y no pienso seguir aguantándote. Me voy para ser feliz, o eso espero, porque es lo que quiero... Y en el campo de las mentiras no puedo...
No te acerques a mí, ni me pidas perdón, ni nada, porque lo que te vas a llevar van a se un par de guantazos con la mano abierta, ésa será mi respuesta...
Maldigo en día en el que decidí entrar, pensé que me lo pasaría bien, sí, durante el primer año... Luego me fui, y te di otra oportunidad, pero cuatro años después me vuelves a traicionar y a enseñar la realidad... ¡Dios cómo me siento! Gracias por abrirme los ojos... Sabes que te digo... Me gustaría volver atrás, aunque sea huir de mis problemas, pero yo ya no puedo contigo, me rindo, me voy... Me gustaría volver a atrás y pensar que nunca estuve aquí...

Perdida en mil cuentos




Todo era extraño, diferente a lo que estaba acostumbrada a ver. En aquel lugar todo era diferente: su olor, sus ruidos, hasta sus colores...


Me sentía extraña, invitada a descubrir ese maravilloso mundo tan popular y conocido a la vez. Era obvio que no estaba sola, pues tenía 6 añitos (motivo por el cual estaba allí). Sentí cierta curiosidad e impaciencia por descubrir un mundo lleno de magia que me habria sus puertas.

En realidad me encontraba en Disneyland París* y yo era consciente de ello pero me olvidé de que era un simple parque con gente que trabajaba allí para hacer felices a los niños.

Era como un sueño hecho realidad, un sueño que todo niño tenía al estar sentado en el sofá con los ojos abiertos como platos y la atención centrada en una pantalla que mostraba grandes historias llenas de imaginación; un sueño que te brindaba la oportunidad de entrar a formar parte de la película. Pues bien, yo ahora me encontraba en esa situación pero en plena realidad.


Cada atracción te habría las puertas a un cuento diferente en el cual podrías formar parte de él. Todo aquello que habías vivido desde el sofá de tu casa, lo podías vivir a hora punta. Los personajes que soñabas ser estaban a tu lado en carne y hueso...MAGNÍFICO.



Tuve la suerte de vivir en el mundo de los cuentos por 4 días, pero llegaba lo peor...LA VUELTA A LA REALIDAD.
Abandoné aquel lugar con una sonrisa en la cara y tras la ventana del avión me alejaba de mi sueño con un recuerdo inolvidable y con imágenes grabadas en mi mente de por vida.¡¡¡ADIÓS MUNDO IDEAL!!!









¿Qué papel desarrollamos en el universo?

¿No os habéis preguntado nunca cómo sería la Tierra ante de nuestra existencia? Supongo que sí, aunque lo tengamos relatado e ilustrado en libros y películas nunca llegaremos a total exactitud sobre tal situación...
Fijaros de qué manera hemos evolucionado y cómo retamos a la naturaleza adaptándola a nuestras exigencias y comodidades...pero nunca nos hemos parado a pensar que nuestro planeta formaba parte de este gran mundo antes que nosotros y que somos nosotros los que le pertenecemos y NO ÉL A NOSOTROS...y bien sabemos que el ser humano (en general) y aunque no lo queramos reconocer, nos sentimos dueños de y señores de tal.
En mi imaginación, nuestro planeta aparece desierto, sin alma, sin sentido, temerario...hasta que empezó a realizarse un continuo movimiento entre partículas, cada una con una determinada función que dieron lugar a pequeños seres vivos y que transformó poco a poco la escena.
Todo cambiaba, se pintaba de colores vivos y alegres, apareció ¡¡¡LA VIDA!!!...qué bonito, ¿no creeis?
La Tierra ha evolucionado y se ha mantenido en sus perfectas condiciones pero daros cuenta de la situación en la que nos encontramos...¿qué pasa, que aparecimos nosotros y lo estropeamos todo con nuestra evolución y desarrollo? ¿Acaso somos los pequeños culpables de dañar a nuestro planeta, los monstruitos asesinos y arrebatadores?
Quizás debamos pararnos a pensar y en mirar por nosotros mismos porque nos estamos destruyendo mutuamente poco a poco...Los animales estaban aquí antes que nosotros y no han necesitado modificar su espacio para poder vivir...

Lunes, lunes y más lunes...

¡¡Vivan los lunes!! Son esos días que me recuerdan el infierno, el sufrimiento, el cansancio y la diversión que me queda por delante. Diversión, porque al fin y al cabo, después llega el viernes, y eso para el que lo sabe emplear, siempre es diversión, al menos para mí, porque luego vienen el sábado y el domingo. Vivan estos días... Infierno, sufrimiento y cansancio, el que no sepa el porque es que algo va mal en su cabeza. ¡Es porque llegan el martes, miércoles y jueves! que tampoco son muy diferentes al lunes, solo que, como el lunes es el primero es el que mas cuesta. Aún así el lunes tiene sus ventajas: veo a la chica de mi vida después de unos días sin verla, vuelvo a ver a mis compañeros después del fin de semana, y, aunque vallamos al instituto para aprender y otras cosas relacionadas con el instituto, hasta éste tiene su parte positiva.
Después de tanto los lunes no son tan malos, solo que nos hacen sufrir un poco después de un par de días de diversión, disfrute, y relajación.
Asique como se puede notar, en parte, mi <<¡¡Vivan los lunes!!>> del principio, era un poco irónico, aunque no del todo.
Todo en esta vida tiene su parte buena, y los lunes también. ¡Y encima hay muchos! Y cuantos mas halla mejor, porque si no, ¿que haríamos? no hay martes sin lunes, ni miércoles sin martes. Es decir, sin nuestros lunes, nada sería lo mismo, asique, disfrutemos de ellos.

martes, 2 de junio de 2009

Añoranzas


















Es curioso pensar en esto -sigo meditando- nosotros estábamos allí para defender nuestra patria. Pero también los franceses defendían la suya. Entonces, ¿quién tiene razón?,¿quizás los unos y los otros?.
Habíamos dejado el taller, el colegio, la universidad y, en pocas semanas de instrucción, se nos fundió a todos en un bloque compacto. Cuando partimos hacia el frente, nos despidieron con una lluvia de flores. En la guerra creíamos poder encontrar lo bello y lo grande y a ella fuimos como a un concurso de tiro en un prado florido. Como buenos militares y soldados que éramos teníamos que ejercer correctamente nuestra misión; nos gustase o no, hubiéramos ido forzados o no, no había dónde elegir y ni siquiera podías decir por tí solo. Fue muy duro mientras duró y aseguro que los días se me hacían llevaderos, incluso con esa actividad frenética en todo momento, esa adrenalina y energía que descargar y esa fuerza de voluntad que se ha de desarrollar, que no se obtienen en un instante. Me cuesta reconocer lo que hice, lo que hacíamos los militares , pues ya tengo 65 años y sólo estoy intentando recordar el pasado,...lo que miles de muchachos hacen hoy en día, lo que viví, los palos a los que tuve que enfrentarme: tu vida o la de otro, tu patria o la del prójimo, lucha, lucha continua, aquí yo puedo más ¡zás!...Hasta que no se vive no se sabe lo que es , en realidad, la guerra.
Por la mañana, temprano, la trompeta de la diana nos avisaba de que era hora de formar -Pedro: "Sí, presente", Manuel:" Presente", así unos tras otros-; una vez hecho esto, pasábamos al desayuno al cual procedía , sin apenas saborearlo, la práctica de maniobras en el campo: tirarsee al suelo, abdominales- ¡Venga vamos, y 1 y 2...!- correr...A la hora del almuerzo, comíamos y pasábamos al manejo de armamento e instrumentos de combate, de lucha etc; y así, día a día, llegábamos a la cena que, con la vuelta de la retreta, nos comunicaban que era hora de volver a formar para poder acostarse. Resumidamente, esto es lo que hice en la mili, en Ceuta para luego poder" aplicarlo".
¡Ah!, también hay que decir que tienes tus pequeños ratos libres para descansar y escribir a tus familiares y amigos a los que tantos echas de menos.
Y ayer, después de 46 años sin pasar por esa ciudad y casi olvidada, por circunstancias familiares, he vuelto a ella (Ceuta), dónde empecé a madurar y dónde me inicié como profesional en este mundo; esta llegada me conduce a la emoción, la reflexión y a aprender a no volver a decir, aunque se trate de algo que me hizo sufrir: "nunca estuve aquí".

ROSAS DE PIEDRA




¿Por qué hay guerras?, ¿por intereses?, ¿por dinero?, ¿por honor?, ¿por gloria? ¿Cómo puede haber gente que considere las guerras algo honorífico o glorioso?
¿Quienes son los vencedores?, ¿los que provocan más muertes?, ¿los que causan más destrucción?, ¿los que causan más tristeza y miseria a la gente? ¿Acaso no perdemos todos en las guerras?, ¿acaso no se destruye la vida de miles de personas irreemplazables? Personas inocentes, culpables, inteligentes, piadosas, sedientas de poder, avariciosas, compasivas, amables, fuertes, débiles, justos, injustos, crueles, humildes... ¿acaso no mueren todos igual, ¿no tienen todos sus cosas buenas y sus defectos?, ¿podemos afirmar que aquellos a quienes llamas enemigos son menos humanos que nosotros o tienen menos razón?, ¿quien es nadie como para tener derecho a matar o merecer morir?
A pesar de todo hay gente que va a la guerra a buscar honor y prestigio, ellos no se hacen estas preguntas ¿o sí? Después, los que han tenido la suerte de vencer a la muerte o los que han sido lo suficientemente inhumanos como para no vacilar a la hora de matar al "enemigo" sin piedad, vuelven del mar de sangre con su medalla. Mientras tanto, la gente ignorante les vitorea y les lanzan rosas, rosas de piedra.

Lunes.

A mí no me parecen tan horribles, sinceramente. Al menos hago algo, al menos las horas pasan con algún sentido, no como los domingos. Son días que anuncian cuatro días más en los que tendremos que madrugar. El lunes es un día más en el que he dormido un poco menos.
He vivido tantos lunes, y recuerdo tan pocos... Creo que sólo recordamos las cosas que nos marcan, para bien o para mal, o los hechos que no entendemos. Recuerdo que un día me levanté a las ocho de la mañana, con los párpados pegados y las sábanas en el suelo. Aquella noche que transitó entre el domingo y el lunes fue especialmente calurosa. Mi vecino sacó su colchón a la terraza y durmió allí, y a mi habitación llegaban sus ronquidos. Me planteé cerrar la ventana para dejar de oirle, pero decidí que no merecía la pena y me decanté por una noche con el aire corriendo por la habitación. Aunque más que aire era una ligera brisa caliente...Subí la persiana para para que entrase más aire hacia la una de la madrugada, cuando pasó el camión de la basura, como cada noche. Dos hombres bajaron para impulsar los cubos hacia el camión, y uno de ellos tropezó. El hombre que le acompañaba gritó, recriminándole por su torpeza, y diez minutos más tarde todo el vecinadario contemplaba la escena. Una señora bastante mayor se asomó a su terraza, a unos quince metros de mi ventana, y en vez de mirar al camión, me miraba a mí. Mi cabeza apenas asomaba por la ventana, pero ella me miraba, y cuando dirigí hacia ella mis ojos, no dejó de mirarme. Azorada, aparté la cabeza y volví a observar cómo por fin se marchaban los basureros. Antes de volverme a acostar, dirigí una mirada hacia la ventana de aquella mujer, y seguía con la mirada clavada en mí. Suspiró y volvió a entrar en su casa. Yo me dormí un rato después, luchando contra el calor y el ruido de la calle, y el lunes siguiente quedó marcado por el recuerdo de aquella señora. Pasé todas las horas buscando un significado, y qué le pareció tan interesante a mi vecina, que se mudaba unos meses después con uno de sus hijos. Yo tenía sólo siete años, pero por algún motivo no se me ha olvidado, y cuando pienso en los lunes, no puedo evitar acordarme. Las miradas me parecen interesantes porque no suelo entenderlas, y como he dicho antes, recuerdo aquello que no soy capaz de comprender. Recuerdo miradas.

lunes, 1 de junio de 2009

Estúpido lunes

Te despiertas, pero tus ojos están pegados como si de un mejillón se trataran y además escuchas la estridente voz de tu madre voceando tu nombre. ¿Qué querrá de mí en un sábado como otro cualquiera? pero, aunque tarde, te percatas de que no es un sábado cualquiera sino un estúpido lunes. Intentas levantarte pero tu cuerpo parece no obedecerte y te caes de bruces contra el suelo. "Esto no pude empezar mejor" piensas, pero en tu agónico camino hacia la ducha sientes un punzante dolor en el pie. "Mira que bien, hasta el peine viene a saludarme". En la ducha te encuentras con otra "sorpresita" porque el agua pasa de estar caliente a helarte la cabeza. Terminada la escena de la ducha te diriges a tomarte el desayuno. "Bien por fin algo bueno, leche con galletas" pero al mojar una en exceso por culpa del empanamiento habitual, la galleta cede y se precipita contra la leche. ¡Chaf! y un nuevo adorno para la camiseta. Ya de camino al instituto ,con las ganas de siempre, te percatas de que tus deberes de legua se han tomado unas breves vacaciones y no pueden presentarse esa mañana. Al entrar en clase te encuentras con un terrible espectáculo, todos están desparramados en sus asientos como una horda de comatosos. Te sientas emulando a tus compañeros, no hay por qué darlo más vueltas, así son los lunes.

jueves, 28 de mayo de 2009

LOS LUNES

Siempre igual. Siempre soy yo. Soy yo la que saco los temas de discusión, soy yo la insolente, soy yo la repelente... y ¡ala! a un internado. Todos sabíamos que no era por eso. Mi madre estaba hasta arriba de trabajo y a mi padre le veía una vez al mes, y si eso. Pasaba demasiado tiempo sola y sí, así era, pero estaba sola cuando quería, porque cuando me apetecía invitaba a quien se me antojara a pasar la tarde en casa. Total, mi madre no se iba a enterar... Pero bueno, ella se sentía culpable porque sabía que no me dedicaba el tiempo suficiente y quería que me rodeara de más gente, dado que ella no sabía que yo ya lo hacía por mi cuenta.
Cuando descubrí mi nuevo hogar no me gustó nada. No sé si era por el simple hecho de protestar a causa de que estaba allí obligada, o porque de verdad no me agradaba.
Lo primero de todo, había uniformes(cosa que odiaba); después, todos tenían sus grupitos muy bien formados y, parece ser, que todos completos. Si a eso le sumamos que soy una chica un tanto timidilla pues... Pero bueno, tampoco me importaba, también soy muy independiente. Además los fines de semana tenía permiso para salir y... los lunes...los lunes mi madre venía a verme. Parece mentira cómo la podía hechar tanto de menos a pesar de las contínuas discusiones de todos los días. Ella siempre me preguntaba lo mismo: ¿ Qué tal ha ido la semana? ¿ Has hecho más amistades? ¿ Estás agusto? Eran sus tres preguntas fijas para todos los días. Y mi respuesta tampoco cambiaba mucho de un lunes para otro: ¡Genial! La gente majísima, tenías razón. Mentira. Era simplemente para no preocuparla más ni darla más dolores de cabeza. Adoraba a mi madre a pesar de todo, y sé que ella a mí tambien.
Estuve internada exactamente un mes. Mi madre dice que me sacó de ahí porque me veía muy trste, pero tanto ella como yo sabemos que no es eso. Sabemos que las dos echábamos de menos las discusiones diarias, esas que me encantan y que aún no cesan.

martes, 26 de mayo de 2009

Los Lunes

Jo, cómo admiro a la gente que tiene ganas de peinarse los Lunes...Es verdad, ¿nunca lo habéis pensado? Yo los Lunes me levanto y lo primero que se me pasa por la cabeza es "¡Oh no, ojala que sea Domingo!” Es bonito soñar, y más si es gratis…
Lo que más odio es el sonido de la puerta al abrirse, que indica que viene mi padre a decir:
-Esther, a ducharte que son las 7.15…
Esas siete palabras son las peores de mi vida si me las dices un Lunes…Luego está el ducharse, que la verdad, no sé si tengo que llorar, reírme, o nada…Porque cuando me ducho, me quedo embobada durante mucho tiempo hasta que consigo reaccionar…
Después está el salir de la ducha, ponerte la toalla y sentarte, por lo menos diez minutos hasta que consigo empezar a vestirme. Y si normalmente después de vestirme, me peino... ¡Los Lunes no! Porque tengo demasiado sueño cómo para ponerme a pensar en que me tengo que peinar…Así que desayuno, me tomo mi tiempo y veo que son las 7:45, ent0nces ya me digo –Esther, o te peinas o te vas a la selva…- Y yo como no quiero irme a la selva, y tener que estar luchando contra los leones... ¿Pues qué hago? Me peino…O al menos lo intento, porque es otra cosa que me fastidia, que los Lunes, haga lo que haga es imposible asentar todo lo asentable…
Y después de 10 minutos de lucha, me rindo y ala, coleta al canto…Y a quién no le guste, que no mire.
Después, o mejor dicho, antes de entrar en la ducha, me prometo que me voy a dormir en el autobús, pero a la hora de la verdad, me pongo a escuchar música y decido aplazar la pequeña siesta.
Y así pasa lo que pasa, que en clase me duermo…Ya se que hay que dormir 8 horas diarias, y acostarse pronto y todo eso, pero puedo dormir 8 horas y me levanto como si nada…Yo para ser persona tengo que dormir 10 horas, o en vez de ser yo soy un zombi…
Y esto son la mayoría de mis Lunes…

LA INEXISTENCIA

Abro los ojos y una intensa ráfaga de luz me obliga a volverlos a cerrar, pero me resisto y consigo atisbar un bello lugar. Una gran planicie se extiende hasta el horizonte y pequeños rebaños de animales desconocidos pastan tranquilamente. Me acerco a ellos pero no me tienen miedo, resulta extraño, parece que me ignoran. Continué mi camino por la planicie y me adentré en un bosque. Allí no había caminos y eso también me resultó extraño. Al atravesar el bosque lo entendí todo. Ahí estaba, alzándose ante mi una ciudad desolada, devorada por las plantas. Empecé a recorrer sus calles y un sentimiento de culpa empezaba a surgir en mi interior. ¿Por qué? ¿Por qué este sentimiento acude a mí como un aguja punzante? Yo ya conocía la respuesta, era por nuestra culpa. Los humanos habíamos logrado esto. Empecé a ponerme nervioso porque no encontraba ningún rastro de vida humana. Mi nerviosismo pronto se convirtió en desesperación y me puse a correr como un chiflado. Quería poder volver atrás, pero ya deba igual; yo ya estaba muerto.

lunes, 25 de mayo de 2009

Rosas de Piedra

  Yahim estaba sentado, en la roca más grade que él había visto nunca, contemplando la luz de la mañana. No sabía el tiempo que estaría allí. Solo quería olvidarlo todo. Quería olvidar a ese anciano, quería olvidar sus palabras y sobre todo quería alejar de su mente el recuerdo de su fiel hurón tumbado patas arriba en la jaula.
 Al pobre animal ni siquiera le hubiera dado tiempo a huir. Casius simplemente pronunció unas palabras y Sima se hallaba ahí, tumbado, sin expresión en la cara, con la muerte reflejada en los ojos mientras Casius se reía estridentemente.
 Un deseo de venganza se apoderó de Yahim. Un pensamiento que, ardiendo, se extendía por todo su cuerpo, como un veneno. Bajó del pedestal. Notó un terrible dolor en la muñeca. Se retiró la manga y vio una profunda herida que dejó al chico perplejo. De pronto se acordó de lo de anoche, de la lucha feroz por recuperar el cristal de azahar que, finalmente, acabó en manos de Casius después de profundizarse en su muñeca. La herida no había sanado y no parecía que lo fuera a hacer. Con unas hojas se tapó la herida y empezó a caminar hacia ninguna parte.
 Lo verdaderamente indispensable era recuperar el cristal de azahar. Yahim lo sabía. El anciano se lo había explicado minuciosamente. Pero él ya no se interesaba por el cristal ni todos los secretos que contenía. Él iba en busca de otro objetivo. Una sustancia legendaria de la que había oído hablar a Laima en sus magníficas historias durante las noches de penumbra: las tres Rosas de Piedra.

Que malo....

  ¿La Tierra antes del hombre? Pues sería exactamente como ella quisiera ser. Un lugar en el que solo hay naturaleza y todo es puro como el aire. Continuas catástrofes, tremendas extinciones...
¿Y qué? Equilibrados todos los organismos formando un conjunto espléndido al que más tarde llamaríamos Tierra.
 En ese tiempo era la majestuosidad del desarrollo de la vida y no la caída hacia nuestra destrucción. ¿Tiene el ser humano derecho a destrozar ese paraíso del que antes todos se beneficiaban? No. Ni el ser humano ni nadie. 
 Puedo imaginarme colinas repletas de árboles, miles y miles de seres de distintos tamaños por todas partes. Ahora ¿qué veo? Veo fábricas, carreteras, ciudades. "Progreso" al fin y al cabo, mas la era del verdadero "progreso" pasó; aquel progreso que ayudaba a la Tierra y se mantenía natural.
  Todo eso paso y aquí estamos, miles de millones de personas que no somos más que una plaga. Una plaga letal que llevará a nuestro planeta a su absoluta destrucción.

viernes, 22 de mayo de 2009

Cambios


















Un domingo hace diez años deseaba....que llegara el día siguiente, me apetecía levantarme por la mañana, vestirme con mi uniforme que tanto me gustaba esa falda roja con la camiseta blanca y mis bailarinas rojas, desayunar mientras veía los dibujos animados al tiempo que mi madre me preparaba el bocadillo para media mañana y, luego, coger mi mochila de ruedas y andar agarrada de la mano de mi madre para el colegio y, una vez allí, que me diera un beso en la mejilla para que pudiera salir corriendo hacia mi clase.
Empezaban a llegar todos pero ninguno nos sentábamos en nuestro sitio, andamos por ahí, a nuestra bola, contándonos lo que habíamos hecho en el fin de semana, la película que habíamos ido a ver, las golosinas que nos habían comprado la tarde anterior, los pocos días que quedaban para la fiesta de cumpleaños de uno, o los muchos para los Reyes y Papá Noel... ¡Qué ilusión cuando conseguí aprenderme las tablas de multiplicar, cuando llevaba todas las caligrafías perfectamente hechas sin ayuda de mi madre! De pequeños, todos, imaginábamos el colegio como una diversión más dentro de todas las posibles, un entretenimiento para los días de diario, una etapa en la que aprenderíamos lo que no sabíamos y con la cual no tendríamos que aguantar regañinas, en fin, un mundo perfecto del que tienes que salir tarde o temprano; éramos inconscientes de todo ello, nos gustaba, teníamos alegría por ir al colegio, ganas, energía, fuerza, entusiasmo, ímpetu... pero, ¿ahora dónde queda todo eso?, ¿se perdió por el camino o está pero de manera diferente? No creo que toda esa magia se haya perdido tan fácilmente, habrá cambiado, se habrá vestido de otra forma o se habrá repartido en otros lugares a causa de la madurez, la visión de la realidad tal y cómo es, un mundo totalmente diferente.
Ahora, a día de hoy, haciéndome esta pregunta de: los lunes, lo primero que se me viene a la cabeza es que son odiosos, aunque también tienen su parte buena, todo hay que decirlo. Al igual que de pequeña, tienes ganas de llegar a clase para contar a las amigas lo que te ha pasado pero.... ya no es con la misma alegría que antes: a primera hora de la mañana entras en clase sin apenas saludar, enfadada con el mundo, y todo por ese examen que tienes, por todos los deberes que tuviste que hacer en el fin de semana para que no te pusieran negativos, por el sueño que tienes de la noche anterior... que, claro, te acostaste demasiado tarde, por las asignaturas que menos te apetecen... en fin, enfadada con todo. A medida que pasa la semana ya se hace mas ameno, llega el viernes, el fin de semana, ya te quitaste exámenes de encima pero lo malo es que unos se van y otros.... todos los demás días son malos pero no tanto como los lunes.
Comparando los lunes de hace 10 años con los lunes de ahora, se podría decir que las cosas han cambiado, algunas a mejor y otras a peor quizás, pero nada cambiará lo bien que se vive cuando eres pequeña.

miércoles, 20 de mayo de 2009

El don de la ignorancia.

Soy una habitante privelegiada del siglo 21, dònde todo es còmodidad y tecnologìa.Tengo a mi alcance infinidad de opciones funcionales,sòlo tengo que apretar el botòn indicado tanto si quiero hablar con alguien al otro lado del mundo, como para sentir el aire fresco en mi cara o escuchar mi mùsica preferida.
Desde mi naciminto me han inculcado que soy afortunada, y no lo dudo, por no tener que haber pasado las necesidades de mis antepasados.Asi que me asombro, y siento làstima cuando veo en documentales o leo algùn articulo sobre algunas tribus salvajes de Africa,que no tienen ni agua corriente.Por supuesto no saben leer,ni tienen internet,ni mòviles,ni tampoco les preocupa que haya crisis, la ùnica comodidad que tienen en sus ¨casas¨ son esterillas de ramas para no dormir sobre el polvo de sus chozas.
A veces me sorprendo a mi misma pensando que son ignorantes,pero pensandolo mejor ¿en que sentido lo son?.Son ignorantes de nuestros derroches,nuestras envidias y contaminaciòn.Ignorantes de de nuestras prisas,estrès y ambiciòn.Tienen completa ignorancia de las variaciones de la bolsa y el euribor , de los atascos de coches y los excesos del consumismo.
Puedo decir con seguridad que poseen el don de la ignorancia,un don que les permite disfrutar de cada dìa plenamente,de las puestas de sol y el agua limpia.De reunir a toda su familia para tomar una comida sencilla los domingo y dormir con plena tranquilidad hasta el siguiente dìa.

PERDIDOS EN UN CUENTO

Dos chicos llamados Javi y Dani estaban en la biblioteca muy a menudo. A los dos les gustaba leer y casi siempre leían juntos los mismos libros. Un día cogieron un libro de la biblioteca, era un cuento que evocaba la edad media y a ellos les gustaría mucho porque en él habían dragones, princesas, caballeros, etc. Fueron al parque al que acudían normalmente y leía sus libros preferidos pero a medio camino empezó a llover.
Tuvieron que resguardarse de la lluvia en una casa abandonada que decían que estaba encantada. Como aún era de día había luz y comenzaron a leer. En la quinta página había un precioso dragón dibujado y Javi dijo: “Cómo desearía estar allí”. Al instante Javi y Dani estaban siendo absorbidos por aquel libro. Javi y Dani no sabían que había pasado pero estaban en un lugar muy estraño y vestidos de una forma muy rara. Dani parecía que ya se imaginaba lo que había pasado pero Javi seguía un poco confuso. Finalmente los dos entendieron perfectamente lo que pasaba, estaban dentro del libro, lo que había deseado Javi se había hecho realidad. Una voz les dijo que tendrían que volver dentro de tres horas exactamente al lugar en el que habían aparecido. Dani preguntó que por qué tenían que hacer eso pero no obtuvieron respuesta alguna. Los chicos se lo estaban pasando muy bien por aquel mundo. Dani se dio cuenta de que habían pasado dos horas y media y avisón a Javi pero el le dijo que no pasaría nada y siguieron disfrutando. Pasaron las tres horas y no se dieron cuenta, entonces aquella voz volvió a hablar y dijo: “Por no respetar las normas que impuse a cambio de cumplir vuestro deseo quedareis atrapados en este cuento para siempre”. Javi y Dani quedaron atrapados para la eternidad en ese cuento y jamás supieron quien era la persona que les habló.

ROSAS DE PIEDRA

Todo empezó un día del mes de abril del año 2003. En Alcorcón es dónde vive nuestra protagonista, María. María era una mujer como cualquier otra, tenía 35 años y vivía con su marido Andrés, con el que se casó hace 4 años. Ellos estaban muy enamorados desde que se conocieron pero María se había dado cuenta de que el comportamiento de Andrés últimamente es mas agresivo. María se sentía muy incómoda pero no dice nada a nadie porque aún no le había agredido físicamente. Un día Andrés llegó del trabajo y le dijo:
-Que haces sentada; ¿ por qué no has hecho la comida?
-Me siento muy mal, creo que tengo fiebre.- respondió María.
-¡Cómo! Tu eres mi mujer y se supone que cuando llego a casa tiene que estar hecha la comida, estés como estés.
-Andrés no me grites por favor, solo quiero descasar.
-¡Ah, muy bien, mientras yo trabajo, tu descansando, ¿no?! ¡¿ Qué te parecería que yo dejara de trabajar?! ¡Tu tienes que hacer la comida y punto!
-¡No me grites! ¡Andrés, no puedo...!
Y entonces Andrés le pegó un bofetón. María no sabía que hacer, estaba muy asustada. Finalmente aprovecho un despiste de Andrés, fue a su habitación, cogió una maleta, la llenó y se fue de casa. Estaba harta de Andrés y ya le dio otra oportunidad en otro momento, pero ahora era demasiado.
No tenia ningún sitio donde ir y estuvo varios en la calle hasta que finalmente decidió ir a la casa de una amiga para que la apoyara. María llegó a casa de Carolina, su amiga, y le presentó a otra chica que le había ocurrido algo parecido y había obtenido ayuda de una asociación. María fue invitada y Carolina la acompañó el primer día. La asociación se llamaba Rosas de piedra. María preguntó que cual era la razón de llamarse así, y le respondieron que era porque todas las mujeres son tan bonitas como las rosas pero no tan débiles. María estuvo acudiendo durante unos días y consiguió superar su ruptura con Andrés gracias a las Rosas de piedra, y desde entonces pertenece a ellas, y ayuda a otras chicas que tienen problemas con sus parejas sentimentales.

jueves, 14 de mayo de 2009

SUEÑOS SOBRE UN LIBRO

Era una tarde fría de invierno, José y María volvían de su paseo diario por el bosque. Cuando de repente a varios kilómetros de sus casas les sorprendió una terrible tormenta. Ellos se intentaron refugiar en una choza abandonada que vieron bastante cerca. Al adentrarse en la cabaña encontraron un libro abierto que parecía moverse de un lado a otro. Su sorpresa fue al descubrir que era el mismo libro que María había estado leyendo antes del paseo. De repente un temblor de tierra hizo el silencio entre los hermanos. De repente María estaba como viajando por el espacio hacía un lugar muy extraño en el que todo se asemejaba a lo que ella leía y leía largas horas en su casa, era como el libro que siempre la gustaba leer. De repente escucho una voz externa que la decía María, María y ella despertó. Su hermano la acuno entre sus brazos y la pregunto que si estaba bien, ya que la había caído un jarrón en la cabeza, y a eso se debía su extraño viaje. Ella se dio cuenta que estaba obsesionada con el libro y dejo de leerlo durante varios días hasta que dejo de tener esos sueños.

lunes, 11 de mayo de 2009

El don de la ignorancia

Sábado por la mañana, como todos los Sábados, enchufo mi MP3 y me dispongo a salir a correr. Siempre el mismo recorrido: cruzo el puente, llego al camino de cemento, después cojo la carretera y vuelvo, ésta vez, por un camino más corto, de tierra.
Salgo para correr, porque me relaja, me ayuda a olvidar, y más si conecto el reproductor. Suena uno de los discos de Barricada, qué grandes. Sus canciones, sus letras, su música, me ayuda a borrar todo eso que queda marcado negativamente en mi lista de sucesos desastrosos, frustrantes, asquerosos...
Es día a día un "quiero y no puedo", porque nunca puedo dejar atrás todo lo que sentí, todo el daño que me hicieron, o que he hecho. Soy así, y así quisiera no ser.
Muchos días me pregunto, aunque en vano, qué habría pasado, si no hubiese hecho caso a ese maldito mensaje. Nada de esto hubiera ocurrido, y no tendría este sentimiento de culpa, de asco, de desilusión...
Parece muy sencillo, tú puedes decirle a alguien, que no piense en su pasado, que lo hecho, hecho está, que ignore todo aquello y que así quedará libre de malos pensamientos, y no estará castigado de por vida...
Yo sin embargo pienso, que mi futuro está marcado por mi pasado, y por eso no puedo olvidarlo. Fue un momento decisivo y nuevo para mí, es ése momento que se supone que le tienes que recordar para toda tu vida porque es especial...Pero a mi me creó un trauma, o al menos un sin vivir.
Estar castigándome todos los días no me gusta, pero no encuentro la forma de parar mis malos pensamientos...Cuando parece que me voy a olvidar de todo, es en los fines de semana, cuando pongo mi música a tope y voy a su ritmo con mis pies, entre la naturaleza, el brillo del sol...
Pero eso es efímero. Después todo aquello acaba y otra vez a pensar y a pensar.
Hasta hoy, que por fin he conseguido olvidar todo eso que me hizo sufrir, y me ha hecho una persona fuerte...Aunque todavía envidio a ésas personas que pueden ignorar todo y cuanto quieren. Ojala yo tuviera ese don, el de la ignorancia...
Y mientras tanto estoy escuchando para olvidar, todo aquello que me hace recordar " tu nombre ya está olvidado nadie sabe dónde estás. En el espejo un amante, algo en tu cara delata tu edad. Y es verdad ya no existen príncipes azules, y es verdad que sola estás, y es verdad la escoba y la cocina mañana será igual."
Y lo que antes me creaba ansiedad ahora me va dando igual.

El don de la ignorancia.

Ignorantes nacemos todos. Según pasan los años para nosotros, vamos aprendiendo, sin darnos cuenta. Nadie nos da la opción, nos imponen la educación, la cultura, las ideas... Al principio no te das cuenta, y llega un momento en el que sí lo ves, todo lo que sabes y todo lo que te queda por aprender. Según avanzan nuestros conocimientos más nos damos cuenta de nuestras limitaciones, y de lo infinito que es todo lo que no sabemos, y que probablemente nunca lleguemos a comprender. Los niños apenas entienden el motivo por el que suceden las cosas, sólo se extrañan cuando no entienden el acto que observan porque es nuevo. Cuando comenzamos a pensar por nosotros mismos, a veces vemos todo eso que, sin querer, hemos aprendido. Y en algunas ocasiones deseamos no saberlo, poder olvidarlo. Pero olvidar algo no es igual que nunca haberlo aprendido.
Yo suelo mirar a mi alrededor, y me pregunto cosas para encoger mi ignorancia, desde lo más insignificante a los hechos mas relevantes de mi existencia. Y me he dado cuenta de que la mayoría de los problemas de la humanidad están causados por la ignorancia. Los que no, se deben al egoísmo. Me gustaría no ser capaz de ver todas las cosas malas del mundo, todas las que están escondidas, y que eres capaz de ver cuando has aprendido cómo funciona este mundo. Saber eso es algo fundamental, y a partir de ahí vamos intentando aprender a hacer que ese mundo funcione a nuestro favor, aunque la mayoría de las veces no lo conseguimos.
La ignorancia es un don, y a la vez un castigo. Yo daría todo lo que sé por todo lo que ignoro.

domingo, 10 de mayo de 2009

¿La ignorancia es la felicidad?

Si buscamos en un diccionario el significado de ignorancia, nos saldrá que "por un lado se refiere a la falta general de instrucción o educación y, por otro, al desconocimiento de una materia o un asunto".
Todos somos ignorantes en cualquier aspecto de nuestra vida, nos guste o no reconocerlo, pero nos es una palabra despectiva e incluso insultante. ¿ Por qué nos engañamos ?. Estamos de acuerdo en que, como todo, los hay más o menos ignorantes; nunca nadie aprenderá, sabrá ni conocerá todo lo posible y siempre quedarán miles de cosas por descubrir, que serán descubiertas por los que venga detrás y, así, sucesivamente... Eso es lo bonito de la vida ¿no?; cada día se aprenden cosas nuevas, ya sea en el instituto, como persona, con las amigas... y cada día cometemos algún que otro error, pequeño o grande, que nos hace reflexionar.
Es muy fácil criticar a esas personas que, por circunstancias diversas, no pudieron estudiar; no hablo de las que ni siquiera lo intentaron, me refiero a los que no tuvieron al menos la oportunidad que, hoy en día, casi todos tenemos.
En aquellos tiempos, la situación económica no era favorable y, si a eso le sumamos las guerras continuas donde o participabas para intentar no morir o morías sin quererlo(hablando un poco exagerado), los medios, las infraestructuras,..¿Tenían los medios básicos y necesarios?. ¿Qué "profesores" o personas con conocimientos mínimos querían irse a lugares como esos a dar clases donde su vida corría peligro?. Muchos niños morían cada día a causa de la explotación infantil que tenían con tantas y tantas horas, días, meses y años trabajando de sol a sol por lo que ni accedían ni siquiera al colegio, sería un querer y no poder para ellos, una obligación por parte de su familia, pero también, la familia lo necesitaba, era necesario poder seguir a delante con ayuda de toda la familia.. pero, en fin. Y hoy en día que es cuando hemos avanzado en millones de aspectos pero seguimos fallando en otros muchos, no queremos ni aprovechamos esas oportunidades, vivimos del cuento a cuenta de nuestros padres que cada día trabajan para mantener la familia unida y viva. Ahora que podemos, aprovechémoslo, hagámoslo aunque sea por aquellos niños y niñas que hoy darían y dan lo que fuera por ir a un colegio, jugar en un equipo de fútbol, ir a clases de baile, artesanía.. Ser algo en la vida o por lo menos aspirar a ello. Con esto, no quiero decir que para "ser algo o alguien en la vida" haya que ser científico, astrónomo ni nada por el estilo, todos los trabajos son dignos de admirar y a todos, con esfuerzo, se puede llegar. Lo principal es ser buena persona y saber respetar, no sirve de nada estudiar una carrera de varios años y luego estar haciendo la puñeta por detrás, riéndose de los demás y creyéndose el mejor o la mejor, pues cada uno aportamos nuestro granito de arena al desarrollo del mundo.
Los que venimos de nuevas, los jóvenes, somos los que tenemos que mirar por un mundo mejor y más justo, no seamos ignorantes, inconscientes y aprovechemos la vida al máximo ya que en cualquier momento todo puede cambiar (hoy estas arriba ...mañana abajo).
Afrontar la realidad, no me cansaré nunca de decirlo, estar y vivir engañados, ¿ para qué nos sirve?; las mentiras tienen las patas muy cortas como se suele decir ¿no?, todo se acaba sabiendo tarde o temprano.
A veces nos es inevitable , lo ignoramos, cuando nos engañan nuestras amigas, nuestro novio... pero siempre que se sepa la verdad no hay que hacer como si no se supiera, es duro pero, ¿de qué sirve vivir pensando que la vida nos sonríe siempre y hacer creer a la gente que somos felices cuando en realidad no es así?. Es engañarnos a nosotros mismos ¿no?. Aparentar lo que no somos ¿para qué?; siempre ser lo que uno es, y así es como nos tienen que aceptar, tal y como somos. Tropezar con los errores pero al fin darnos cuenta de todo. El tiempo cura lo que ya no importa.

viernes, 8 de mayo de 2009

EL DON DE LA IGNORANCIA

Todos sabemos lo que nos puede pasar cuando estamos enfermos y un medico nos dice que tendremos que estar un mes en reposo, o por ejemplo cuando a algún enfermo le dicen que se va a morir y no tiene solución. ¿No seria mejor estar no estar al tanto de nuestra enfermedad? Si no tuviéramos esa información el poco tiempo que te quedara de vida lo disfrutarías como siempre y al morir no tendrías esos últimos días a todos tus familiares alrededor llorando si no que pensarían que tendrías una enfermedad simple y que pronto estarías bien. Pero en otros casos por ejemplo en el de una grave enfermedad vírica que se propagase con rapidez al no saber el que hay que hacer podría formarse un grave caos.
Yo llego a la conclusión de que la ignorancia solo es un don en algunos casos y que en otro puede costarte la vida.

jueves, 7 de mayo de 2009

La tierra despuès del ser humano.

Yo no he sido siempre asi. En realidad lleguè a existir hace muchos miles de años , la mayoìa de los cuales he pasado sola y deshabitada. Por eso pensè que lo mejor era encontrar algùn inquilino que pudiera sacr partido a todos mis recursos.
Yo soy la tierra y esta es mi historia...
Soy un planeta precioso con mares azul turqesa y verdes praderas como esmeraldas por las que corretean multitud de bichitos multicolores.Me encantaba pensar en lo que disfruarìa el hombre explorandome,asomandose en los barrancos profundos,conquistando las cimas de mis montañas,y la profundidad de mis ocèanos..
¡¡¡Tengo tanto que ofrecer..!!!
Por fin llegò el dìa tan esperado.Tal como yo me imaginaba el hombre quedò admirado y sobrecogido.Empezò a cultivar mis tierras y a disfrutar de los miles de sabores que le regale en forma de frutas,verduras y hortalizas.Descubrieron gran cantidad de utilidades a la madera de mis magestuosos àrboles.
El hombre estaba feliz,lo sè, por eso se asentò en poblados dònde fui de su agrado.Pero de repente todo cambiò ,mi inquilino se volviò contra mi,empezò a llenarme de basura y a contaminar mis mares y rìos.Talaron mis bosques y dejaròn que se quemaràn.Asotaròn mis recursos y mi aire puro lo hicieron irrespirable y negro.
No puedo dejar de preguntarme ¿què paso?,¿què cambio?.
La respuesta es muy sencilla y muy triste.El hombre se hizò orgulloso terco y egoista.Ha perdido de vista una irrevocable realidad,¡que al matarme a mi,se quita èl la vida!!.

LA SOLEDAD



Era ya tarde, la luna brillaba en el cielo rodeada de estrellas cuando caí en un profundo sueño, de repente algo extraño ocurrió, mi mente no podía soportarlo, parecía que me faltaba la respiración, solo veía las ciudades vacías, en silencio, sin movimiento, sin contaminación, sin niños jugando en los parques, sin ancianos, sin aviones, sin coches por la carretera, sin el simple hecho de personas hablando,y mucha, mucha vegetación, los campos convertidos en auténticas selvas, las casas destruidas...en fin sin vida.
Me encontraba sola ante esta situación, era terrible mirar para todos lados y ver que era la única persona sobre la Tierra.
Corría para todas partes, desesperada, con ganas de ver algún ser vivo, alguien con quien poder hablar para preguntarle qué es lo que estaba ocurriendo.Y corría, seguía corriendo, pero las calles nunca llegaban a su fin, cada vez se hacían más largas, y tanta era mi angustia que me desperté.
Al darme cuenta de que todo había sido un sueño sentí un gran alivio...pero todo esto me hizo recapacitar sobre un tema que jamás me había planteado...la Tierra después del ser humano...

domingo, 3 de mayo de 2009

REFLEXIONES

¿ Después del ser humano?
Después del ser humano dudo mucho que todavía halla algo.
Cada segundo que pasa, destruimos un poquito mas el planeta. Lo sabemos, y ¿ que hacemos al respecto? NADA. Somos así. Solo pensamos en nosotros y nos da igual todo lo demás.
Pensamos que el final de todo está muy lejos pero eso depende de nosotros, de la conducta que sigamos.
Yo, tengo la "suerte" de vivir en un pueblo, rodeado de bosque, de prados, de plantas... en el cual, el aire que se respira es mucho más sano, más satisfactorio.
Cuando yo era pequeña siempre iba a pasar la tarde de los sábados al campo, y ahora voy a esos prados y no los reconozco. El río en el que me refrescaba casi que ya no existe. No trae agua suficiente. Hay basura, y antes siempre que íbamos había gente pasando la tarde; ahora no hay nadie.
Vemos lo que hay, los problemas, y los damos la espalda.
la otra noche me senté sobre el cesped de un parque con una amiga. Estábamos cansadas. Cuando miro al cielo, despejado, dejando ver un monton de estrellas, siento cosas, sensaciones...no se...me hace recordar e imaginar miles de cosas de momentos ya vividos . ¿ No nos da pena lo que estamos haciendo? ¿ Cuándo nos queremos dar cuenta? TARDE, será TARDE. El ser humano es muy cobarde.
Todos desdes ya deberiamos empezar a concienciarnos.

miércoles, 29 de abril de 2009

La Tierra después de nosotros.


Una mañana de domingo cualquiera salgo de mi casa para labrar el huerto, como hacía antes, pero ¿cuál fue mi decepción? Hallar un paisaje totalmente desolado y agotado de vida. Un calor asfixiante recorre mi cuerpo. El cambio tan repentino que creamos hace unos escasos años con eso del cambio climático, la capa de ozono, la contaminación, cosas que carecían de importancia porque ni siquiera les prestábamos la más mínima atención, ahora desola nuestros campos, y no hay más que tierra, calor, y unos muy mermados mares de agua dulce que nos permite vivir, y permite vivir al resto de animales que se están extinguiendo, ya que carecemos casi de flora. El mundo es un desierto. Vivimos de lo que cazamos o encontramos muerto antes de que lo encuentren otros. Vivimos casi sin vida. Aún recuerdo con felicidad aquellos paisajes que rodeaban mi tierra en donde yo me crié, y donde las plantas, los árboles, y las flores, reinaban allá por donde caminabas. La humanidad a destruido el mundo, y ahora el mundo nos está matando. Dentro de varios años, los animales se extinguirán por completo, no habrá indicio de ser vivo en la faz de la Tierra, y todo o la mayor parte, sin duda, será culpa nuestra.
Una mañana de domingo cualquiera, me despierto y me doy cuenta de lo que estamos haciendo con el mundo, me doy cuenta de que nos estamos destruyendo, a nosotros y los demás, y me doy cuenta, de que hay que hacer algo.

lunes, 27 de abril de 2009

¿POR QUE EL MUNDO ES ASI?


Gema es una niña de 10 años, hija de una familia acomodada. Siempre ha ido a colegios privados, y ha tenido todo lo que ha querido.
Vive a las afueras de una gran ciudad, en un enorme chalet, rodeado de un inmenso jardín con piscina.
Todos los años, en verano, se va a casa de su abuela, que vive en un pequeño pueblo al lado de la playa.
Pero Gema, no era la única que convivía los veranos con la abuela, también estaba su tía Raquel, la niña la admiraba mucho, y se lo pasaba muy bien escuchando las historias que contaba, pues su tía era misionera en los países del tercer mundo y solo se veían en verano.
Raquel contaba cómo vivían los niños del país donde ella residía, pero Gema no se lo podía creer, le parecía imposible que alguien pudiera vivir sin electricidad, sin agua corriente...
Pero lo que más le sorprendía era que algunos niños no tuvieran televisión ni juguetes. Por eso ella siempre se preguntaba: ¿por qué el mundo es así?,ella que tenía tanto y “los niños de su tía” no tenían nada, sentía mucha lástima.
A medida que iba creciendo, aumentaba la admiración hacia su tía, veía que estaba realizando una gran labor.
De modo que después de una gran discusión con sus padres, pues ellos querían que fuera a la universidad y estudiara una carrera, decidió hacer las maletas e irse de misionera.

domingo, 26 de abril de 2009

Nada es imposible

La Tierra antes de la existencia del ser humano, la Tierra después del ser humano, la Tierra después de la existencia del ser humano,...¿ alguna vez me he parado a pensar sobre lo que supone todo ello en la vida?; Sinceramente rara vez lo he hecho como supongo que os pasará a muchos de vosotros. Damos más importancia a las cosas materiales que a temas aparentemente más abstractos que apenas se nos pasa por la mente preguntas como estas y, sencillamente, creo que es porque nos parece y resulta algo tan difícil de explicar, expresar y resumir que lo dejamos por imposible.
Atrás en el tiempo y en lo más profundo de nuestros pensamientos quedarán guardadas todas aquellas preguntas que nunca supimos responder y que ni siquiera nos atrevimos o, por lo menos, ni lo intentamos.
Hoy, a esta hora, las 10 de la noche, en este día, en este mes y en este año, 24-4-09, gracias a la redacción de lengua y digo gracias porque ha sido la razón por la cual me he parado a pensar en un tema como lo es este: la Tierra después del ser humano. Mientras pensaba en ello sentada sobre mi cama, papel y bolígrafo en mano, se me han venido un montón de situaciones a la cabeza; más de las que me esperaba, y ahora es cuando lo puedo resumir todo diciendo: imposible de escribir y no porque no tenga nada que decir, sino porque necesito miles y miles de hojas para contarlo todo. No me ha hecho falta ni un minuto para empezar a darme cuenta de todo lo que hay escondido detrás de temas como este.
¿Por qué pensamos primero siempre en los cosas negativas, malas e injustas de la vida sin tener en cuenta las cosas positivas, oportunidades, alegrías que nos ofrece cada día?. Buscar un término medio es lo correcto; ni pensar que el mundo es un campo de rosas del que nunca tropezarás y el cual te proporcionará todas las facilidades para tu propia felicidad,....ni creer que la vida está llena de desgracias, dificultades, de las que si alguna vez caes, será imposible levantarse; aunque, la verdad, es que todos y cada uno de nosotros tenemos etapas en las que las vida nos sonríe y otras en las que parece que va contra nosotros: "así es la vida".
En la hoja de apuntes de la que he hablado antes, abundan los temas negativos sobre los favorables y positivos; de estos últimos hay, o yo no se encontrar, pocos.
Guerras, epidemias, enfermedades, muertes, malos tratos, desapariciones de personas y niños, abandonos de animales y personas mayores y bebés de ni siquiera 1 mes de vida, abortos, hambre,....; por otro lado: la ciencia, el desarrollo, la evolución en todos los ámbitos tanto mentales como humanos, en los nuevos conocimientos, la educación, la cultura, las escuelas, la formación personal y profesional... ¿menos positivos verdad?.
¿Por qué después de la tempestad viene la calma?, ¿por qué dejamos pasar tan fácilmente guerras, enfermedades cuando podemos pararlas a tiempo?; no debemos esperar a que ocurran cosas de este tipo para reaccionar, abrir los ojos y darnos cuenta de lo ocurrido cuando ya sea demasiado tarde. No dejemos escapar lo que tenemos en nuestras manos y agarrémoslo antes. "Es cosa de TODOS"

sábado, 25 de abril de 2009

Existencias

Me asomo a los acantilados, desde hace tiempo manchados, sin vida. Observo las rocas que servían de refugio a águilas gigantescas. Ahora me muevo por este lugar, que ya no es el mío. Ni siquiera soy como fui, ni puro, ni útil. Los que reinan aquí no son capaces de ver que sin mí no son nada, no se dan cuenta de cómo me cambian. Tarde o temprano se matarán a sí mismos, vacíos. Ya no les queda agua, empiezan a quedarse solos en su estúpida búsqueda de perfección. Únicamente para ellos, para nada ni nadie más. Los humanos son animales egoístas.
Continúo, me intento alejar del centro de lo que ellos han creado, el último recodo de un camino de grava perdido comienza a dar paso a un paraje que conserva algo de la vida que una vez existió. Aun allí encuentro una lata vieja, oxidada, que probablemente lleve más tiempo en este planeta que la mayoría de los artifices de esta herida, pero que hace imposible poder olvidar que el ser humano tiene un poder contrario al del rey Midas. Y ellos se empiezan a dar cuenta, pero siguen avanzando del mismo modo, quizá un poco más despacio, aunque no se les ocurre parar, o retroceder para remediar el agravio.
Yo estoy aquí desde el comienzo, y he visto a este mundo cambiar, siempre avanzando. Pero ahora no crece, ni avanza, ahora sólo se destruye poco a poco. Puede que aún quede algua esperanza. En mi continuo tránsito, de pulmón en pulmón, de ciudad en ciudad, he podido comprobar que los humanos hacen cosas hermosas. Crean todo tipo de arte, y, aunque son una minoría, algunos saben apreciar todo lo que había antes de ellos. Algunos quieren cuidar todo esto que existe, para que no termine por ser sólo un recuerdo. Ojalá puedan con todos los demás.

viernes, 24 de abril de 2009

La Tierra después del ser humano. De eso quiere que haga una redacción o algo así mi profesor de Lengua...La verdad, que cuando lo leí dije, "esto no me inspira ninguna idea" pero bueno, yo que sé...¿Me voy a poner a hablar de lo que ha cambiado a mejor o a peor el mundo? ¿ Y qué digo?

Me podría poner a hablar de las injusticias que ha habido, o de los cambios históricos, o cómo empezó la vida en el mundo y llegar hasta el periodo en el que vivimos ahora. Pero este tema no me atrae.

Cuando leí esto, lo primero que se me vino a la cabeza era escribir algo sobre la ciencia, y todo ese rollo, y como la ciencia, la verdad, no me atrae, y tampoco me voy a poner aquí a hablar de cosas así sin tener ni idea.

Que sí, habrá algún hilo sobre el que tirar, pero no le encuentro. A parte, estoy de vacaciones y quieras que no, la vagancia está ahí. Y sí, estamos en el tercer trimestre y habría que ponerse las pilas, y todo eso. Pero dime tú, quién tiene ganas de ponerse las pilas uno justo cuando los días son más largos y llega el buen tiempo. Eso es un gran fastidio.

Bueno, yo me voy a quedar aquí pensando como ha cambiado todo después de la existencia del ser humano...

viernes, 17 de abril de 2009

UN ANTES Y UN DESPUES

Hace millones de años cuando el mundo estaba despoblado, antes de la existencia de vida lo único que había era silencio agua y fuego. Con el paso del tiempo se empezó a crear los continentes y cuando siguieron pasando los años empezaron a aparecer organismos unicelulares. Estos organismos unicelulares vivían en los mares y con el paso del tiempo pasaron a colonizar el medio terrestre. Después se empezaron a agrupar entre sí formando organismos más complejos y de mayor tamaño hasta convertirse en lo que somos ahora. Antes era todo silencio, fuego y mar pero a ahora todo es un desastre de ruidos contaminación y destrucción. Esto era un lugar hermoso hasta que lo destrozamos nosotros y creamos monumentos ridículos que destrozan el bonito paisaje que nos rodea. Estamos viviendo en un lugar único del universo que estamos destrozando a paso de gigante. Pero el misterio no es por que lo estamos destruyendo, si no por que hemos aparecido.

miércoles, 15 de abril de 2009

UN VIAJE A ITALIA



Mónica es una chica a la que le gusta mucho viajar, y el verano pasado decidió salir al extranjero.
Se fue a Italia, porque allí viven unos tíos suyos que hacía mucho tiempo que no veía.
Pues dicho y hecho, a la semana siguiente Mónica va camino de Nápoles.
Cuando llega a casa de sus familiares, solo está su tía Carmen, pues su tío Luis estaba trabajando.
Carmen se alegró mucho al ver a su sobrina, y pensaba que a Luis le ocurriría lo mismo.
Pero no fue así, cuando este vio a Mónica incluso pareció molestarle y empezó a poner excusas para no acompañarlas los días siguientes para enseñar la ciudad a su sobrina.
A Mónica esto no la extrañó, pues sabía que su tío era bastante excéntrico.
Pasaron varias semanas,y Mónica junto con Carmen iban visitando los lugares más importantes de la ciudad, mientras que Luis se quedaba en casa.
Un día al pasar al lado del puerto vieron que había mucha gente y preguntaron qué pasaba.
Les dijeron que había un desfile de barcos de lujo que estaban recorriendo los puertos más conocidos de todo el mundo, y ese día estaban allí.
Para Mónica fue una experiencia única, imposible de olvidar.
Desde allí se fueron a casa y le contaron a su tío lo que habían visto, Luis se arrepintió mucho de no haber ido con ellas, porque le encantan los barcos y le hacía mucha ilusión verlo.
Al menos se dio cuenta que fue un egoísta y dijo que el próximo día las acompañaría, pero no hubo próximo día, porque Mónica anhelaba mucho España y a la mañana siguiente decidió volver.

jueves, 26 de marzo de 2009

Con los ojos cerrados

¿Por qué el mundo es así? Todos y cada uno de nosotros hemos hecho el mundo así,cada uno aportando su granito de arena; él no ha nacido tal y como hoy es y nos demuestra, no le echemos la culpa a él sino a nosotros mismos.
Vivir es caer y volverse a levantar sin mirar atrás; no es fácil secarme los ojos, reírme de la caída y confundida levantarme y volver a empezar. Mi vida cambió en sólo un minuto y ese minuto fue cuando perdí a Carlos, mi novio; se fue, no sé a dónde, me abandonó, nunca más supe nada de él... se me hacía difícil a la vez que extraño ver y aceptar esa realidad, fueron momentos muy duros que han quedado marcados en mi pequeña e ingenua vida.
Quería e incluso deseaba que estuviera a mi lado acariciándome suavemente el pelo como solía hacer cada tarde de otoño cuando, sentados en la orilla del lago, mirábamos con felicidad las relucientes gaviotas que volaban cerca nuestra; nos divertíamos sintiendo las hojas de los árboles caer sobre nosotros hasta perdernos escondidos bajo ellas, nos acariciábamos como si cada momento fuera el ultimo, como si el tiempo se fuera a detener...en fin, nos queríamos. Al principio de conocernos no me decía nada, simplemente me abrazaba como si fuera la primera vez, como si me quisiera hoy igual que ayer. Así solían ser cada uno de los los momentos que estábamos juntos; tanto ímpetu sabía que algún día acabaría que ese amor se iría disipando pero me hacía la ciega, simplemente quería vivir el momento sin pensar en el día siguiente, sin anhelar el pasado.
Cuando todo esto acabó, volví a ser la que era antes, la de siempre; esa niña que decidía por misma sin tener que depender de nadie, esa que dejó de estar sumida en esa nube de algodón que parece rodearnos cuando nos enamoramos por primera vez y esa que, a partir de ese momento, aprendió el valor que tiene la vida, los momentos y experiencias que nos ofrece, las oportunidades que nos da, la protección que nos proporciona, los problemas que nos plantea para no olvidarnos de que no todo son cosas buenas, la seguridad que quiere que consigamos, la familia que nos entrega cuando nacemos; esta situación me hizo abrir los ojos, comprender que la vida es mucho más que un simple amor de verano que viene y va como la propia estación: mi vida es lo que yo quiera hacer con ella y de ella. Cuando veo que soy lo que no quiero ser, cierro los ojos, espero durante varios minutos y los vuelvo abrir; esto me ayuda a pensar y no actuar antes de haberlo hecho.
Ahora sueño con volar y con poder disfrutar de la vida, ver que la puedo pintar y que tiene mil colores.