Los pies de la memoria (real o inventada)

A, 15 de abril: La Tierra antes de la existencia del ser humano.
B, 22 de abril: La Tierra después del ser humano.
A, 29 de abril: Rosas de piedra.
B, 6 de mayo: El don de la ignorancia.
A, 13 de mayo: Perdidos en un cuento.
B, 20 de mayo: Los lunes.
A, 27 de mayo: Llegas tarde a tu tiempo.
B, 3 de junio: Nunca estuve aquí.

domingo, 2 de noviembre de 2008

UNA VELADA MUY ESPERADA

Había una fogata en la playa, no muy lejos, poco después de los barcos, y a su alrededor, en el resplandor rojizo, podía verse un grupo de personas que miraban hacia el fuego, de espaldas a la oscuridad. Hacía frío. Todo había terminado. Ninguno de los dos sabía que hacer después de tanto tiempo. Sergio y Lara estaban muy nerviosos. Se conocían desde los cuatro años, siempre se habían llebado muy bien y desde pequeños se notaba cierta atracción entre ellos, una atracción que poco a poco y cuidadosamente se iría haciendo más grande. Entre ellos siempre había habido un obstáculo: Ana, la mejor amiga de Lara, pues su amor platónico de toda la vida era Sergio. Cada vez que le veía Lara observaba que o Sergio se iba o ella tendría que ir rápidamente a buscar un trapito para su amiga. Ana sabía perfectamente que entre su amiga y su amor platónico de toda la vida había algo pero no lo quería reconocer, se hacía la tonta.
Lara quedaba muchas veces con Sergio con la excusa de dar un paseo, pero solo era eso, una excusa para poder verse. Eso a Lara le hacía sentir culpable, sentía que estaba traicionando a su amiga, pero no lo podía evitar, algo más fuerte que ella le hacía sentir la necesidad de estar con èl.
En el fondo, Ana siempre había estado interviniendo para que su amiga no estuviera con el, pero eso ella nunca lo admitía.
Poco a poco iban creciendo y su mentalidad avanzaba tanto que Ana entró en razón y habló con su amiga. La pidió perdón por todo este tiempo en el que lo unico que había hecho era fastidiarla y aún así ella siguió a su lado. También le dijo que siguiera adelante con Sergio, que para ella hacía tiempo que pasó de ser su amor platónico a una obsesión. Estaba arrepentida de verdad y quería pasar página. Para ello organizó una fiesta en la playa, con una fogata. Invitó a todos su amigos y conoció a un chico con el que mantuvo una conversación durante horas.
Lara y Sergio por fin estaban solos, pero después de tanto tiempo no sabían qué hacer, ni qué decir, por eso decidieron dejarse llevar por el momento y disfrutar de aquella velada tan especial y esperada con esa fogata, ese respandor rojizo... ¡Un ambiente perfecto!

5 comentarios:

Esther Rodriguez dijo...

hay la de la fotografía...AL principio es fogata myriam q no te enteras jajaja...me ha gustao muxo!!

juan freire dijo...

A mi también! Una cosa, él es con tilde y es "resplandor" pero el texto me ha gustado mucho!! =)

myriam rodriguez dijo...

gracias!

myriam rodriguez dijo...

gracias!

J. A. Sainz dijo...

Me gusta el texto. En especial el ritmo que consigues -con una puntuación muy adecuada- y el final -abierto, sugerente-. Correciones necesarias: tendria, rapidamente,el, unico, mantubo, que hacer, ni que decir.