Los pies de la memoria (real o inventada)

A, 15 de abril: La Tierra antes de la existencia del ser humano.
B, 22 de abril: La Tierra después del ser humano.
A, 29 de abril: Rosas de piedra.
B, 6 de mayo: El don de la ignorancia.
A, 13 de mayo: Perdidos en un cuento.
B, 20 de mayo: Los lunes.
A, 27 de mayo: Llegas tarde a tu tiempo.
B, 3 de junio: Nunca estuve aquí.

viernes, 10 de octubre de 2008

CAMBIO DE VIDA

Su vida era sobria, oscura y no en el sentido de estar en un lugar malo, o que llevase mala vida, ¡no! sino en el tipo de felicidad...
A veces quería expresar sus sentimientos como algo grandioso, pero no podía, no se sentía libre.
Solo recordaba aquellos días de verano con sus amigas, con él, riéndose, saliéndo, divertiéndose...y pensar que estaba allí, en la fría ciudad, sola y apenada, decidió cambiar su vida e intentar recuperar lo que había perdido.
El destino le había jugado una mala pasada, pero solamente tener la esperanza de volver a verlo, sí, verlo, a él, su pelo, su sonrisa, sus ojos, le daba un vuelco el corazón y le daba igual todo; el que no arriesga no gana -pensó.
Sus padres le ayudaron a volver a su pueblo natal; compró una casa, encontró trabajo de lo que ella había estudiado, se compró ropa se reía con su familia... pero sobre todo aquel día, cuando llamaron a la puerta de su casa y lo vio, le recorrió por el cuerpo un débil escalofrío.
Se abrazaron y dijo ella en voz baja:
- se acabó aquel pasado, ahora estoy viviendo...

miércoles, 8 de octubre de 2008

EL TIEMPO VUELA

En el instituto me convertí en un ser humano normal y corriente. Esa fue la segunda etapa de mi vida: convertirme en un ser humano como cualquier otro. Abandoné mis peculiaridades y me convertí en un chico como los demás. Dejé mis juguetes y mis muñecos apartados en un rincón para convertirme en un adolescente. Claro que esas cosas no pasan de la noche a la mañana, es más, creo que no me di cuenta de lo que me estaba pasando hasta que una tarde me puse a jugar con mis juguetes, como todas las tardes, y me percaté de que me aburría soberanamente con ellos.
Me empecé a interesar por otras cosas como salir con mis colegas, empezar a independizarme y, como no, las chicas. Hasta entonces nunca me había preocupado en tener novia, es más, ni siquiera pensé que algún día estaría interesado el ello.
Antes las chicas eran tan solo mis compañeras de clase y algunas también eran mis amigas, pero ahora mis amigos, en cuanto saludo a una de ellas, piensan que es mi novia o que me gusta. Debido a ésto no les he contado nada sobre que estoy enamorado de Julia, ya que si se lo dijera seguramente en menos de quince minutos todo el pueblo se habría enterado. En fin, que se le va a hacer, ahora estamos en esa edad en la que todo nos divierte y todo nos lo tomamos a la ligera. Pero seguro que antes de que me de cuenta, como ha pasado con mi infancia, mi adolescencia pasará.

Madurar

En el instituto me convertí en un ser humano normal y corriente. Esa fue la segunda etapa de mi vida: convertirme en un ser humano como cualquier otro. Abandoné mis peculiaridades y me convertí en un chico como los demás. Dejé de ser el típico gracioso a quien todos quieren tener cerca para pasarlo bien, en ese momento me convertí en quién mis padres querían que fuese, una persona trabajadora, alguien con numerosos sueños y ahora gracias a aquéllos profesores soy alguien, un tipo con dinero, una carrera y muchas otras cosas más importantes que hacer que vaguear en clase mientras el profesor explica una aburrida lección. Todo esto se lo debo a todos aquellos compañeros trabajadores que me rodearon y los cuales en aquel momento me sirvieron de inspiración para llegar a ser quien soy y convertirme en modelo para mis hijos y orgullo para mis padres. Por todo esto estoy muy agradecido a aquel magnifico instituto y a aquellos cualificados profesores.

CRECER: SIGUIENTE ETAPA DE LA VIDA


En el instituto me convertí en un ser humano normal y corriente. Esa fue la segunda etapa de mi vida; convertirme en un ser humano como cualquier otro. Abandoné mis peculiaridades y me convertí en un chico como los demás. Al principio, en primero, me portaba bastante mal. Era estudioso, pero hacia lo que quería, mas o menos, si algo no me gustaba como había que hacerlo no lo quería hacer. Por esa forma de ser tuve en primero de E.S.O mis tres primeros partes de expulsión. Desde entonces decidí portarme mejor, pero acabé el curso con dos partes más. Mi madre me dijo que en segundo siguiera sacando buenas notas pero que intentara portarme mejor. Le hice caso y la verdad es que me fue bastante mejor. Solo tuve dos partes en en todo el curso. También conseguí llevarme mejor con mis compañeros, ya que desde primero me caían mal Paula y Violeta. Al principio del curso me seguían cayendo mal, pero, no se cómo, nos llevábamos bien y aveces me iba con ellas en los recreos. Yo creo que segundo fue el curso que mas me hizo madurar y también en el que más cambié. Ya en tercero, con los compañeros, me llevé bastante bien, y conseguí no tener ningún parte. Ahora estoy en cuarto y espero que siga siendo igual porque yo creo que en la escuela haces muchas cosas que no deberías porque no te pueden expulsar, y cuando entras al instituto te crees que es igual, pero te vas dando cuenta de que no es así.

La amistad perdida


En el instituto me convertí en un ser humano normal y corriente. Esa fue la segunda etapa de mi vida: convertirme en un ser humano como cualquier otro. Abandoné mis peculiaridades y me convertí en un chico como los demás. O al menos eso pensaba yo, hasta que un día le conocí.

Un chico al que nadie conocía se había sentado en mi sitio sin saberlo; vestía una sudadera vieja y unos desaliñados pantalones vaqueros, lo que causó una gran cantidad de comentários críticos hacia él de mis compañeros de clase. Le dije que ese era mi sitio y que se buscara otro; y así lo hizo sin decir ni una palabra y casi sin mirarme, lo que volvió a llamar la atención a mis "amigos". Ese chico sin personalidad parecía tenerla, y muy divertida, lo que hizo que los chicos y chicas de mi clase entablaran una buena relación con él. Los días pasaban y ese chico cada vez se estaba ganando más la amistad de mis compañeros lo que a mí me dejaba en un segundo plano.

Ahora el chico solitario era yo y todo por imitar las actitudes de mis "amigos". Lo que me hizo pensar que la personalidad de cada uno no debe ser cambiada por la influencia de otras personas sino por uno mismo; pero ya era demasiado tarde como para volver atrás y me dí cuenta de que ya había perdido a mis amigos y que estaba tan solo como una bolsa de plástico mecida por una leve brisa otoñal.

miércoles, 1 de octubre de 2008

BUSCANDO COMPAÑÍA

Las casas que jamás han sido habitadas o las que, como las de los veraneantes, han sido construidas para ser ocupadas durante ciertas épocas del año no suelen tener fantasmas. Eso dicen...pero,¿quién? ¿quién asegura eso?...¡Yo! Porque esas casas no han tenido vida interior, no ha habido nadie que viviera historias cotidianas día a día, no ha habido desgracias en su interior, tampoco ningun suceso alegre ni algo que celebrar o compartir con los demás. No hay nada porque no hay nadie. ¿Para qué iba a querer un fantasma estar en un sitio tan vacío?
Yo he tenido la opurtunidad de vivir en dos ambientes totalmente diferentes. He vivido en un pueblo alejado de la ciudad,tranquilo, silencioso... en una casa que siempre había estado deshabitada y que tenía una leyenda muy peculiar : se decía que en esa casa hubo un misterioso suceso que no quedó muy claro y que desde entonces esa casa tenía fantasmas. Pero yo he vivido años allí, y nunca he visto o he sentido cosas raras, porque a un fantasma no le interesaría vivir allí.
Pero mi tranquilidad acabó cuando el peor día de mi vida, mi padre entró en casa y confirmó que nos íbamos a vivir a la ciudad. Allí vivía en una casa que siempre había estado llena de familias diferentes, pero que ninguna había agunatado en ella más de un par de meses. Me hizo falta muy poco tiempo para descubrir porque. Era una casa muy grande en la que cada uno de sus rincones tenía un misterio. En esa casa no sólo vivíamos nosotros. Yo oía y sentía presencias, voces, cosas muy extrañas y enseguida me di cuenta de que esas familias que habían vivido allí, no se habían ido de aquel lugar, sino que se quedaban para siempre porque no podían salir. Supe entonces que yo tampoco lo haría. Y aquí sigo, encerrada entre seres extraños,encerrada entre seres invisibles, encerrada aquí, sin poder salir. Por eso digo que a los fantasmas no les interesará una casa vacía, sino todo lo contrario, un lugar donde haya vida, ya que ellos carecen de eso.

Una horrible pesadilla.

Las casas que jamás han sido habitadas o las que como las de los veraneantes han sido construidas para ser ocupadas durante ciertas épocas del año no suelen tener fantasmas.Hasta que un día decidimos mi familia y yo ir a visitar a unos familiares que viven en Navarra. Era un día de invierno ,las temperaturas habían descendido mucho y nevaba con mucha intensidad lo cual nos impedía continuar con nuestro viaje así que decidimos ir al pueblo más cercano para pasar la noche ó esperar hasta que pasara el temporal. Cuando llegamos al pueblo empecé a sentir un escalofrío y una sensación un poco inexplicable .Luego fuimos a una casa rural ,la cuál era vieja y daba un poco de miedo pero no teníamos otra opción para resguardarnos deltemporal pues nevaba mucho.Al poco tiempo de estar dentro de la habitación empezamos a sentir ruidos muy extraños ,las cortinas se movían ,las luces se apagaban y se encendían ,se caían algunos objetos rompiéndose contra el suelo y el ruido del viento lo hacía aún más terrorífico ;intentábamos salir pero no podíamos era como si una especie de fantasma o algo similar nos hubiera encerrado en aquella horrible y tenebrosa habitación.Empecé a gritar pidiendo ayuda cuando de repente escuchaba a lo lejos como me llamaban ..¡¡¡Uff!!que susto,era todo una horrible pesadilla ,estaba en mi casa y mi madre me estaba despertando porque iba a llegar tarde al instituto.